domingo, 16 de abril de 2017

Torta de Pascua

Ya lo sé, ya lo sé, llego tarde. La receta de hoy tendría que haber estado colgada por lo menos ayer para poder hacerla en Pascua, pero más vale tarde que nunca. Si no le ponéis huevo, tenéis una rica torta que viene bien para cualquier día.

De nuevo traigo al blog una torta, nona o toña de Pascua, Hace unos años hice una torta que decoré con  huevos de chocolate, pero la de hoy es más ortodoxa. El chocolate, que por cierto le va de perlas, habrá que ponerlo aparte. También está muy rica remojada en leche. Como hice dos torta, una de ellas la he utilizado para las preceptivas torrijas de Semana Santa.

¿Sabéis qué tiene que ver la Pascua con los huevos y con los conejos? En la actual festividad de Pascua confluyen ritos y leyendas de muy diversos orígenes: egipcios, hebreos, paganos y cristianos. En los últimos tiempos también el interés comercial ha contribuido a que se celebre esta festividad con huevos de chocolate.

La palabra que se emplea en inglés para denominar la Pascua es Easter, que tiene su origen en la diosa germánica Eostre, divinidad de la fertilidad. Los huevos  y los conejos son símbolos de la fertilidad y la renovación, del renacer de la naturaleza tras el invierno. Luego se le atribuirán leyendas relacionadas con el cristianismo ya que la Pascua cristiana celebra la esperanza de vida después de la muerte.

Esta receta es típica de Murcia y Alicante, la he sacado de un vídeo de youtube de Cocina en familia



Ingredientes:

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 125 g de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 75 ml de leche entera.
  • 75 ml de aceite de oliva suave.
  • 25 g de levadura fresca de panadero.
  • Ralladura de limón y una cáscara entera.
  • Una cucharada de agua de azahar.
Para decorar:
  • Huevos duros.
  • Azúcar.
  • Huevo batido.
Elaboración:

  1. La cáscara de limón la pondremos en el aceite y lo calentaremos sin dejar que hierba para que tome el sabor cítrico.
  2. Templaremos un poco la leche en el microondas y disolveremos la levadura en ella.
  3. En un cuenco batiremos los huevos con el azúcar, le añadiremos la ralladura de limón y el agua de azahar.
  4. Agregaremos como un tercio de la harina, luego la leche con la levadura, siempre removiendo e incorporando bien los ingredientes. Pondremos otra parte de la harina, el aceite y terminaremos añadiendo toda la harina que nos queda.
  5. Removeremos bien todos los ingredientes hasta que todo se integre. La masa será pegajosa.
  6. Taparemos el cuenco con papel film y dejaremos que fermente en un lugar cálido durante tres horas o hasta que dupliquen su tamaño (el tiempo dependerá del calor que haga en vuestra casa).
  7. Pasado el tiempo amasaremos un poco la masa para desgasificarla. 
  8. Dividiremos en dos la masa y le daremos una forma redonda, la aplastaremos un poco, colocaremos el huevo duro en el centro y lo fijaremos con unas tiras de masa. 
  9. Dejaremos fermentar sin tapar pero en un lugar cálido y sin corriente durante otra hora. (Yo lo hago en el horno que he calentado a 50ºC y he dejado enfriar durante un rato).
  10. Pintaremos la superficie con huevo batido, le pondremos azúcar por encima y lo introduciremos en el horno que habremos precalentado a 200ºC.
  11. Colocaremos la bandeja a media altura con el horno solo encendido por abajo. Coceremos durante 10 minutos.
  12. Encenderemos el horno arriba y abajo y dejaremos que cuezan otros 10 minutos. 
  13. Sacaremos las tortas y las dejaremos enfriar sobre una rejilla.

Si no os coméis las dos tortas podéis utilizar una de ellas para hacer torrijas.


Un libro:
Ya que los conejos están relacionados con la Pascua os propongo un libro que estuvo descatalogado en nuestro país durante bastantes años. Volvió a editarse porque, el la serie "Lost" el guapísimo Sawyer lo estuvo leyendo. Unos cuantos años antes de que se reeditara yo intenté leerlo porque me había hablado de él un amigo, pero en la única biblioteca de Zaragoza en donde lo tenían no me dijeron que lo tenía que leer en la sala. Por lo visto solo tenían un ejemplar y temían perderlo.Como mi curiosidad iba en aumento decidí buscarlo en tiendas de libro viejo y tuve la suerte de dar con él. También encontré un ejemplar de la misma edición del "Círculo de lectores" en el rastro, así que podré dejárselos en herencia a mis dos hijos. Como digo, gracias a la serie Lost este libro se reeditó. Y a estas alturas de la explicación los seguidores de Lost que sean lectores ya sabrán que estoy hablando de "La colina de Whatership", que el escritor inglés Richard Adams publicó en 1972. Aunque podéis encontrarlo como un libro para niños, nada más lejos de la realidad. Se trata de una historia sobre las relaciones de poder y es un alegato en defensa de la naturaleza. Es una lectura adulta más que interesante.

Esta historia sobre conejos tan humana empieza así:
"Ya no quedaban primaveras. En la linde del bosque, donde el terreno se abría y descendía hasta una vieja valla y una zanja llena de zarzas, sólo unos pocos pálidos reta­zos amarillentos asomaban aquí y allá entre el mercurial perenne y las raíces de los robles. Al otro lado de la valla, la parte alta del campo estaba plagada de madrigueras de conejo. En algunos lugares el suelo aparecía desnudo y por todas partes se veían montoncitos de excrementos secos a través de los cuales sólo crecería la hierba de Santiago. A unos cien metros de distancia, al fondo de la cuesta, fluía el arroyo, de apenas un metro de anchura, medio ahogado por ranúnculos, berros y vincas azuladas. El camino de ca­rros pasaba junto a una alcantarilla de ladrillos y subía la cuesta de enfrente hasta un portón de cinco barrotes en el seto de espinos. La puerta conducía al sendero. 
Las nubes enrojecían el atardecer de mayo y aún falta­ba media hora para el crepúsculo. La pendiente seca esta­ba salpicada de conejos. Algunos mordisqueaban la hierba menuda que crecía junto a sus madrigueras, otros se aven­turaban a ir más lejos en busca de dientes de león o tal vez una prímula que los demás no hubieran visto. Aquí y allá podía verse a alguno erguido sobre los cuartos traseros so­bre un hormiguero, mirando alrededor con las orejas tiesas y el hocico al viento. Pero la presencia de un mirlo que cantaba tranquilo en la linde del bosque demostraba que no había nada que temer allí, y en la otra dirección se extendían las riberas del arroyo, vacías y silenciosas. La madriguera estaba segura."
Una canción:
Es muy tarde y si me retraso más no voy a colgar esta entrada ni hoy ni en varios días, así que ahí va la única canción que se me ocurre...y la asociación de ideas es mala, malísima, pero oye, la canción es chula. 

A ver, sobre huevos no se me ocurre nada, sobre conejos... conejo...Busgs Bunny... Bunny... Bunny, me suena más o menos a boni o Bonnie, qué más da. Y la única cantante Bonnie que yo conozco es la Tyler, que no es que yo haya sido fan, lo que se dice fan de ella, pero sí que me gusta mucho Mike Oldfield, así que voy a poner la de "Islands", una canción que aparece en el décimo primer álbum de estudio de Oldfield y que lleva el mismo nombre. Se editó en 1987. La canción la cantaba la famosa galesa de la voz "desgarrada" Bonnie Tyler. 

Y ahí tenéis una muestra de cómo me funciona a veces la cabeza y el nivelico de inglés que tengo. ¡Hala, que ustedes la disfruten!:




miércoles, 5 de abril de 2017

Coca de manzana

Hoy vengo con una coca de manzana. La receta me la ha dado Sofía, una compañera muy mañosa que igual te hace un pastel que un cuadro, se le dan de miedo los disfraces y maquillajes de Hallowen, hace muñecos y muchas otras cosas de crochet, se le dan muy bien las plantas y es una "horticultora de maceta" aficionada. Vamos, lo que en mi pueblo llamamos "una astralica mano", que traducido significa que es una persona que vale para todo. Tiene una página en Facebook que se llama Artejitos,

Viendo las fotografías os preguntaréis si esta coca es como una tarta de manzana, pues más o menos. Es más húmeda que un bizcocho pero menos que una tarta-tarta. Lo que pasa con el nombre de "coca" es que se les da ese nombre a bizcochos como la "Coca de llanda" valenciana pero también a preparaciones saladas que se parecen a la pizza.

Aunque es un dulce con un aspecto bastante rústico y tal vez sea más adecuado para merendar o para desayunar, yo lo usé de postre en una comida. Lo acompañé de helado de vainilla y con una salsa de frambuesas. Intenté que la presentación fuera "de diseño" pero quedó tirando a regular. He puesto una foto de mi "obra de arte" al final. Está muy rico.


Fuente de la receta: Revista "Con mucho gusto" nº 11. Tartas y pasteles.





Ingredientes: Para un molde de 20cm x 28cm x 5cm. Para unas 6/8 raciones.
  • 3 huevos (Yo puse XL).
  • 250 g de harina de todo uso.
  • 250 g de azúcar blanquilla.
  • 4 manzanas medianas.
  • 1 sobre de levadura en polvo Royal.
  • 250 ml de aceite de oliva suave.
Para adornar:
Una manzana en láminas, un puñado de piñones y azúcar moreno.

Elaboración:
  1. Precalentaremos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
  2. Forraremos un molde para horno con papel de hornear.
  3. Batiremos los huevos con el azúcar hasta que blanquéen. 
  4. Incorporaremos el aceite.
  5. Tamizaremos la harina junto con la levadura y la mezclaremos hasta que quede todo integrado.
  6. Añadiremos las manzanas cortadas a láminas finas y las incorporaremos con una lengua de cocina.
  7. Colocaremos la preparación en el molde y la coceremos durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo sacaremos la fuente y adornaremos la superficie de la tarta con las láminas de la manzana que hemos reservado. Pondremos un puñado de piñones y espolvorearemos azúcar moreno.
  8. Seguir horneando unos 25 o 30 minutos más. Pincharemos la coca con un palillo y tiene que salir limpio.
  9. Dejaremos que la coca se enfríe antes de desmoldarla.


Un libro:
A propósito de manzanas...Tenía pendiente un libro de relatos de Ray Bradbury que se titula "Las doradas manzanas del sol". Los cuentos que componen esta obra tienen el maravilloso estilo poético que el escritor usaba en Crónicas marcianas y en Fahrenheit 451 y también el aire triste y fatalista. Hay cuentos que podrían encuadrarse en la literatura fantástica otros son ciencia ficción, algunos más costumbristas, pero todos interesantes. Me llamó mucho la atención uno que se titula "El asesino", que es sorprendentemente actual. Bradbury podría estar hablando sobre nuestros teléfonos móviles y las redes sociales. Pero voy a poner un párrafo del primer relato de la colección. Animo a quien me lea a acercarse a Bradbury, es uno de mis escritores preferidos.
El primer relato de "Las doradas manzanas del sol" (1953) se titula "La sirena".

Allá afuera en el agua helada, lejos de la costa, esperábamos todas las moches a llegada de la  niebla, y la niebla llegaba, y aceitábamos la máquina de bronce, y encendíamos los faros de niebla en lo alto de la torre. Como dos pájaros en el cielo gris, McDunn y yo lanzábamos el rayo de luz, rojo, luego blanco, luego rojo otra vez, que miraba los barcos solitarios. Y si ellos no veían nuestra luz, oían siempre nuestra voz, el grito alto y profundo de la sirena, que temblaba entre jirones de neblina y sobresaltaba y alejaba a las gaviotas como mazos de naipes arrojados al aire, y había crecer las olas y las cubría de espuma.
- Es una vida solitaria, pero uno se acostumbra, ¿no es cierto? -preguntó McDunn.
- Sí -dije-. Afortunadamente es usted un buen conversador.
- Bueno, mañana irás a tierra -agregó McDunn sonriendo- a bailar con las muchachas y a tomar gin.
- ¿En qué piensa usted, McDunn, cuando lo dejo solo?
- En los misterios del mar.
Una canción:
La elección de la canción me ha resultado más difícil y, de hecho, está un poco traída por los pelos. Como no se me ocurrían nada relacionado con "manzanas" empecé a pensar en relacionarla con el faro protagonista del relato de Bradbury, lo comenté con mi marido y me dijo que por qué no ponía "Mull of Kintyre", es un a canción muy chula y fijo que en ese lugar hay un faro. 

"Mull of Kintyre" publicada en 1977 por Paul McCartnet hace referencia a Kintyre, una península escocesa en la que Paul compró una granja, y sí, efectivamente allí hay un faro. La canción, interpretada  por Wings, fue un gran éxito en el Reino Unido.