sábado, 31 de diciembre de 2016

Mazapán de Soto

Voy a terminar el año con otra receta de un dulce navideño tradicional español. Concretamente el mazapán de Soto. Un tipo de dulce que se elabora en la Rioja.

En el blog ya expliqué la receta de un mazapán básico para hacer panellets, pero el que he hecho esta vez es algo diferente. En casa, sobre todo a mi hija y a mí, nos gustan mucho los mazapanes de Soto de la marca Segura. Estos dulces son húmedos por dentro y saben a licor de almendras. Así que cuando vi en Canal cocina la receta que elaboraba Angelita Alfaro decidí hacerla. Lo único que varía en la receta son las condiciones de horno y mi hija me dijo que le pusiera algo de glaseado para que se parecieran más a los Segura. 

Hicimos con mi hija mano a mano algo más de un kilo de mazapán. Por cierto que nos pusimos a hacerlo sin almendra en polvo y sin azúcar glass con lo que se nos fue bastante tiempo moliendo almendras y azúcar. Si tenéis todo comprado la verdad es que el mazapán se elabora en muy poco tiempo y es muy fácil. Con las cantidades que propongo salen unas 27 piezas de 40 g. Los que venden son más grandes, pero creo que con este tamaño ya es suficiente porque son unos dulces muy contundentes. Tenéis que tener en cuenta que la masa de mazapán es mejor dejarla reposar por lo menos 24 horas antes de hacer los mazapanillos, de esta forma toman mejor todos los sabores y salen más aromáticos.

En las fotos veréis que los mazapanes no están glaseados, pero es que hice dos veces y la primera no les pusimos. Las fotos de la segunda tanda de mazapanes me quedaron bastante reguleras así que de momento se quedan las de la primera tanda. Al año que viene, si me salen mejor las fotos, ya las cambiaré. Hay días que las musas pasan de mí, como decía aquel :) De todas formas, más que un glaseado, lo que hay que hacer es un baño de almíbar. 


Nota: Lo que veis detrás de los mazapanes de Soto en la fotografía son panellets de membrillo.
Ingredientes:
  • 500 g de almendra en polvo.
  • 500 g de azúcar glass.
  • 20 ml de licor Amaretto (en mi caso Disaronno).
  • Ralladura de 1 limón no muy grande.
  • Puré de patata:
    • 30 g de copos de patata (puré de patata Maggi).
    • 63 ml de agua.
    • 63 ml de leche.
    • 20 g de mantequilla. 
Para montarlos:
  • Obleas.
  • Huevo batido con una cucharada de leche para pintarlos.
Almíbar para bañarlos:
  • 250 g de azúcar.
  • 250 ml de agua.

Elaboración:
  1. Para hacer el puré de patata ponemos en una cacerola al fuego la leche con el agua y la mantequilla, cuando rompa a hervir y se haya fundido la mantequilla, le añadiremos los copos de patata y los coceremos unos segundos sin parar de remover,
  2. En un cuenco colocaremos el azúcar glass y le añadiremos el puré de patata caliente. Le agregaremos el licor y la ralladura de limón. Lo moveremos bien con una cuchara de madera hasta que se funda todo el azúcar hasta que quede una mezcla líquida y muy húmeda.
  3. Añadiremos la almendra molida y amasaremos a mano hasta que se integre todo muy bien,
  4. Formaremos una bola, la taparemos con papel film y la dejaremos reposar por lo menos 24 horas.
Montar los mazapanes:
  1. Cortaremos unos círculos de 4 cm de diámetro en las obleas. Para ello usaremos un cortante para galletas o un vaso. Cuidado porque las obleas son muy delicadas y se rompen con facilidad.
  2. Precalentaremos el horno a 200º C con la resistencia de arriba y aire. 
  3. Dividiremos la masa en bolitas de 40 g.
  4. A partir de la bolita formaremos un cilindro, lo colocaremos sobre el círculo de oblea y presionaremos con los dedos para chafarlo un poco y que se pegue a la oblea. Quedará de una altura de 3,5 cm.
  5. Colocaremos los mazapanes en una bandeja de horno con papel de hornear. Pintaremos las piezas con la mezcla de huevo batido y leche.
  6. Coceremos los mazapanes unos 6 minutos a media altura con la resistencia de arriba y aire, Se quedarán un poco dorados.
  7. Mientras se cuecen haremos un almíbar con el agua y el azúcar. Lo haremos hervir hasta que esté a punto de hebra floja. Esto se comprueba poniendo una gota sobre un plato y que al inclinarlo el almíbar no se escurra. (En realidad hay que poner una gota de almíbar entre los dedos índice y pulgar y al separarlos debe quedar un hilo de almíbar entre los dedos, pero la otra prueba también vale y no quiero ser responsable de que os queméis, que el azúcar tiene muy malas pulgas ;)).
  8. Una vez dorados los mazapanes, los sacaremos de la bandeja con una espátula, con mucho cuidado para que no se rompan, y los dejaremos sobre una rejilla.
  9. Con ayuda de un pincel los bañaremos con el almíbar. 
  10. Dejaremos que se enfríen por completo antes de envolverlos en papel celofán o en papel de seda.


Una película:
¡Anda, que ahora vais a ver a qué me recuerda a mí lo de "De Soto"!...nada menos que a Dickens. Bueno, a todo lo Dickens que puede ser una no demasiado buena adaptación de Disney. La cosa es que en "Oliver y su pandilla", película que vimos unas cuantas veces cuando mis hijos eran pequeños, aparece un perro de raza doberman que se llama DeSoto. Es uno de los dos perros malos-malísimos del malo-malísimo de la peli, No es una de mis películas de Disney preferidas, pero vaya, es a lo que me han llevado los mazapanes. Es una película del año 1988 en la que Disney usaba todavía la animación tradicional.

Aunque no es esta canción la que se llevó un globo de oro, la voy a poner porque la interpreta el mejor personaje, para mí, de la película.

Un libro:
Y ya que estamos con Dickens, y como no he leído Oliver Twist, propongo una novela que sí he leído. "Grandes esperanzas" se publicó por entregas desde Diciembre de 1860 hasta agosto de 1961. He leído tres novelas de Dickens y es la que más me ha gustado. Este escritor tiene, para mí, cosas muy buenas y también no tan buenas. Lo mejor es la ambientación, la atmósfera que consigue, y algunos personajes absolutamente memorables. Lo que no me gusta tanto es el maniqueísmo y el "buenismo" que aparece en más de una ocasión, aunque en los otros libros que he leído ese aspecto era más patente.  Pero es una gran novela y recomendable sin lugar a dudas. Leeré más novelas de este escritor, desde luego Oliver Twist está en mis eternas pendientes. 

"Grandes esperanzas" empieza así:
"Como mi apellido es Pirrip y mi nombre de pila Felipe, mi lengua infantil, al querer pronunciar ambos nombres, no fue capaz de decir nada más largo ni más explícito que Pip. Por consiguiente, yo mismo me llamaba Pip, y por Pip fui conocido en adelante.
Digo que Pirrip era el apellido de mi familia fundándome en la autoridad de la losa sepulcral de mi padre ni a mi madre, ni jamás vi un retrato de ninguno de los dos, porque aquellos tiempos eran muy anteriores a los de la fotografía, mis primeras suposiciones acerca de cómo serían mis padres se derivaban, de un modo muy poco razonable, del aspecto de su losa sepulcral. La forma de las letras esculpidas en la de mi padre me hacía imaginar que fue un hombre cuadrado, macizo, moreno y con el cabello negro y rizado. A juzgar por el carácter y el aspecto de la inscripción «También Georgiana, esposa del anterior» deduje la infantil conclusión de que mi madre fue pecosa y enfermiza. a cinco pequeñas piedras de forma romboidal, cada una de ellas de un pie y medio de largo, dispuestas en simétrica fila al lado de la tumba de mis padres y consagradas a la memoria de cinco hermanitos míos que abandonaron demasiado pronto el deseo de vivir en esta lucha universal, a estas piedras debo una creencia, que conservaba religiosamente, de que todos nacieron con las manos en los bolsillos de sus pantalones y que no las sacaron mientras existieron."

jueves, 22 de diciembre de 2016

Polvorones de almendra

Mientras escribo esta entrada estoy escuchando la radio. Llevan toda la mañana hablando de la lotería y retransmitiendo en directo los números. Para mí, como supongo que le ocurre a muchos españoles, hoy es el pistoletazo de salida de las navidades. Contra toda lógica, porque es altamente improbable que toque la lotería, empezamos las fiestas con la ilusión de que nos toque un pellizquito. Todos los años me imagino yendo a mi planta del hospital para celebrar que nos ha tocado El Gordo. En fin, que de ilusión también se vive, pero bueno, salud que tengamos, como decimos todos los años. 

Y para inaugurar las navidades traigo un clásico: los polvorones de almendra. Y no es por nada, pero han quedado muy ricos. Tienen una textura casi cremosa pero están lo suficientemente firmes como para que no se desarmen al comerlos. Y además son muy fáciles de hacer. La complicación más grande es tostar la harina sin que se queme. Lo suelen hacer en el horno a temperatura baja y removiendo de vez en cuando, pero yo los he tostado en una sartén, con mucho cuidadín. 

La receta la he sacado de aquí y de allá. He cogido las ideas y las cantidades de un "refundido" de varios blogs. Lo de tostar la harina en una sartén es de Biscayenne, por cierto, tengo que hacer sus polvones de nueces al año que viene. La forma de cortarlos y envolverlos es de Eva Arguiñano.


Ingredientes para 12 polvorones:
  • 250 g de harina normal.
  • 120 g de manteca de cerdo ibérico.
  • 70 g de almendra molida.
  • 125 g de azúcar glass.
  • 1 cucharadita de canela en polvo.
  • 1 cucharadita de anís. 

Elaboración:
  1. Tostaremos la harina en una sartén grande (yo lo hago en una paella) a fuego bajo y removiendo continuamente para que no se queme. Tiene que quedar un color ocre clarito y notaréis que la harina huele a tostado. Os va a llevar unos 10 minutos.    
  2. Tamizaremos la harina junto con el azúcar glass. 
  3. En un cuenco mezclaremos la manteca, que tendremos a temperatura ambiente, con la harina, la canela, el azúcar glass, la canela y el anís. Tenemos que amasarlo un buen rato para que quede una especie de arenado un poco cremoso.
  4. Colocaremos toda la masa sobre papel film y formaremos un churro bien apretado con él. 
  5. Guardaremos la masa en la nevera hasta el día siguiente. Así tomará más sabor.
  6. Precalentaremos en horno a 180ºC sin aire, con calor arriba y abajo,
  7. Cortaremos rodajas de unos 2 cm de grosor y las colocaremos sobre una fuente de horno en la que habremos colocado papel film. 
  8. Colocaremos la bandeja a media altura y hornearemos durante 12 minutos.           
  9. Nos van a quedar con el mismo aspecto que antes de meterlos al horno, pero ya estarán hechos. Cuidado que son muy delicados.
  10. Hay quien saca los polvorones de la bandeja y los pone a secar sobre una rejilla. No sé cómo lo hacen, la verdad, porque se rompen. Yo lo que he hecho es deslizar todo el papel con los polvorones sobre la rejilla con muchísimo cuidado. Dejaremos que se enfríen un poco para ponerles azúcar glass por encima si os gustan así. No los manipularemos hasta que estén fríos por completo.
                                                      

Un cuento
Y hablando de cosas típicas de la Navidad, lo que hacen todos los años es "tocarnos la fibra sensible", nos hacen llorar con el "vuelve a casa, vuelve", con los anuncios de la Lotería extraordinaria, los vídeos esos que corren por Facebook y wassap...Pues venga, que yo también os voy a tocar la fibra a base de bien.

Hans Chistian Andersen escribió algunos de los cuentos que más me han hecho llorar. Hay uno ambientado en la noche de San Silvestre que yo leí cuando era pequeña y que hizo que llorara a mares, en aquella edición se llamaba "La cerillera" y en un libro precioso que tengo ahora se llama "La pequeña fosforera". Este cuento lo publicó Andersen en 1848 y lo dedicó a su madre, que había sido extremadamente pobre.

Tremendo. Datos del vídeo: Ilustraciones de Toril Marö Henrichsen, Música de J,S, Bach y una estupenda narración de Javier Merchante,

Pobreza extrema y maltrato infantil. Que ustedes lo lloren bien:


Y una canción:
Os confesaré que para elegir esta canción no me he servido de asociaciones de ideas ni me he matado demasiado la cabeza, he tirado de mi lista de músicos preferidos de Spotify y, como algunos de ellos tienen discos dedicados a la Navidad o al invierno o a las dos cosas, lo he tenido fácil.

Dejo una versión elegantona y "jazzera" de "Let it snow, let it snow, let it snow". Aparece en el disco December publicado en 2004 por Chris Botti.