sábado, 13 de agosto de 2016

Arroz con leche cremoso (estilo asturiano)

¿Habéis oído hablar del "Movimiento slow"? Aunque es algo más complejo, podría decirse que se trata de una corriente cultural que promueve saborear despacio la vida, disfrutar del tiempo y no dejar que este nos tiranice. Surgió como protesta al "fast food", a la comida rápida. Se inició en Italia cuando un grupo de activistas protestaron por la apertura de un Mc Donald´s en la Plaza de España de Roma. Estas personas defendían las tradiciones regionales, la buena comida y el placer de dedicar el tiempo necesario para elaborar comida de calidad y disfrutar del proceso.

Os cuento esto porque para elaborar el postre de hoy necesitáis invertir tiempo. Si queréis tener un buen resultado tenéis que ponerle cariño y dedicarle un buen rato. Hoy he tenido fiesta y ninguna prisa especial por hacer nada, así que me he metido en la cocina, me he puesto los auriculares con un buen disco y ¡hale!, a vivir la experiencia de hacer un arroz con leche al estilo asturiano.

La primera vez que quise hacer este dulce busqué en Internet y, por lo visto, es famoso el arroz con leche de Casa Gerardo, un restaurante de Prendes. Cuando estuve en Asturias no conocía ese restaurante, así que no pude comprobar cómo era el arroz con leche que elaboran. La verdad es que nosotros tirábamos casi siempre de restaurantes normalitos y de menú del día, pero es que en Asturias comes bien en cualquier sitio. 

Como os digo, no he probado el arroz con leche de Casa Gerardo pero ya que hablan muy bien de él y la receta la tienen colgada en su página web, me decidí a seguir los pasos sin hacer demasiados cambios. Lo único que no he hecho ha sido usar leche recién ordeñada (por razones obvias) y he usado leche semidesnatada, que es la que tenía en casa, y le he puesto piel de limón en lugar de una vaina de vainilla para aromatizar. A pesar de no usar leche entera ni añadirle nata, como aconsejan en la receta, me ha quedado un arroz muy cremoso y muy rico.

Es importante que utilicéis varias cacerolas para hacer el arroz. Hay que hervir dos veces el arroz antes de ponerle el arroz y es necesario cambiar de cacerola después del primer hervor para que no se os pegue.



Ingredientes

  • 1300 ml de leche.
  • 100 g de arroz tipo bomba.
  • 200 g de azúcar blanquilla.
  • 50 g de mantequilla.
  • 1 g de sal.
  • Un palo de canela.
  • 1/2 cáscara de limón,
  • 200 ml de agua.
  • Azúcar glas para quemarlo antes de servirlo.


Elaboración:

  1. En una cecerola colocaremos el agua con la canela, la cáscara de limón y el arroz. Dejaremos que cueza a fuego lento hasta que el agua se consuma por completo. Removeremos de vez en cuando y tendremos cuidado para que no se pegue al fondo.
  2. En otra cacerola herviremos la leche. Una vez que ha hervido cambiaremos la leche a la perola definitiva en la que coceremos la preparación definitiva. 
  3. volveremos a hacer hervir la leche y después añadiremos el arroz que tenemos ya ablandado. pondremos también la canela y el limón y llevaremos de nuevo la leche a ebullición.
  4. Retiraremos la canela y la cáscara de limón y coceremos a fuego medio-alto el arroz removiendo el fondo de la cacerola continuamente con una cuchara de madera. Es importante no dejar de remover para que no se pegue el arroz al fondo.
  5. Cuando la preparación empiece a espesarse (lo notaréis porque adquiere un aspecto un poco cremoso y la cuchara deja huella al levantarla) añadiremos la mantequilla poco a poco.
  6. Retiraremos la preparación del fuego y añadiremos en forma de lluvia la sal y el azúcar. En este  punto veremos que la mezcla se hace un poco más líquida. 
  7. Dejaremos que se temple un poco el arroz y llenaremos los cuencos en los que nos lo vayamos a comer.
  8. Inmediatamente antes de servirlo pondremos azúcar glas por toda la superficie y la quemaremos con un soplete hasta que forme una costra crujiente.
  9. Si os gusta más con canela se la ponéis antes de servirlo
Un libro:
Y hablando de vivir despacio y de tomarse tiempo para hacer lo que nos gusta, hay un libro que yo asocio con la calma, y no precisamente porque el contenido sea ligero. "Vida y destino" de Vasili Grossman lo empecé después de las Navidades del 2009 y me costó leerlo un mes. Recuerdo que por las tardes de aquel mes de enero que me arrellanaba en el sofá, me tapaba con la manta, me ponía música y me sumergía en la novela, muy concentrada porque la verdad es que el escritor no lo pone del todo fácil. Es una novela ambiciosa, de las llamadas "novelas totales", esto significa que intentan reflejar todos los aspectos de la condición humana. Está ambientada en varios escenarios de Rusia durante la batalla de Stalingrado. 

Es uno de los libros más subrayados que hay en casa. Os dejo un par de las múltiples reflexiones que aparecen en la novela.

"El bien no está en la naturaleza, tampoco en los sermones de los maestros religiosos ni de los profetas, no está en las doctrinas de los grandes sociólogos y líderes populares, no está en la ética de los filósofos. Son las personas corrientes las que llevan en sus corazones el amor por todo cuanto vive; aman y cuidan de la vida de modo natural y espontáneo. Al final del día prefieren el calor del hogar a encender hogueras en las plazas."
"La libertad consiste en el carácter irrepetible, único del alma de cada vida particular, El reflejo del universo en la conciencia del ser humano es fundamento de la fuerza del ser humano, pero la vida se trasforma en felicidad, libertad, se convierte en valor supremo solo en la medida en que el individuo existe como mundo que nunca se repetirá en otra la eternidad. Solo se puede experimentar la alegría de la libertad y la bondad cuando encontramos en los demás lo que hemos encontrado en nosotros mismos."

Una canción:
Pues no, no voy a poner una canción de las que me ponía mientras leía "Vida y destino", prefiero poner el último disco que he descubierto y que invita a relajarse y disfrutarlo con calma. "Love & Hate" es el segundo álbum de estudio del cantante londinense Michael Kiwanuka. Todas las canciones son estupendas, pero como tengo que poner una, elijo la que da nombre al disco.


viernes, 5 de agosto de 2016

Mermelada de cerezas

En la entrada anterior comenté que me habían mandado del pueblo muchas cerezas y que pensaba hacer con ellas cosas ricas, por lo menos tanto como el batido del otro día. He usado algo más de un kilo para hacer mermelada y otro para intentar hacer licor. Hoy voy a poner la receta de la mermelada porque me ha gustado cómo ha quedado, la del licor me la guardo para el año que viene si es que queda bueno, porque es la primera vez que hago y el resultado no se verá hasta Navidad,

Si os decidís a hacer mermelada con cerezas veréis que al cocer la fruta con el azúcar el resultado es muy líquido porque las cerezas tienen muy poca pectina, que es lo que hace espesar las mermeladas. He buscado información y uno de los consejos que dan es cocer cáscara de manzana con las cerezas pero, como me parecía que no iba a ser suficiente, me decidí por añadir unas hojas de gelatina, Le he puesto cuatro hojas y ha quedado con buena consistencia, ni demasiado líquida ni demasiado espesa. A mí me gusta que la fruta quede en trozos gruesos, pero si no queréis que se note la fruta entera, tendréis que triturarla poco antes de retirarla del fuego.

Os quiero advertir de que no he hecho una mermelada que se pueda conservar durante muchos meses, la he hervido poco y no he esterilizado los botes una vez llenos (sí los he esterilizado antes de poner la fruta) porque guardo la mermelada en la nevera y la consumiré próximamente.



Ingredientes:

  • 1 kilo de cerezas limpias sin el hueso (serán más o menos 1 k y 200 g de cerezas enteras). 
  • 400 ml de azúcar blanquilla.
  • El zumo de medio limón.
  • 4 hojas de gelatina.
Elaboración:
  1. Tendremos preparados los botes y los tapes que vayamos a utilizar (hervidos durante media hora completamente sumergidos en el agua o bien lavados en el lavavajillas en un programa con alta temperatura),
  2. Pondremos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.
  3. Retiraremos el hueso de las cerezas y las pondremos con el azúcar y el zumo de limón en una cacerola, Llevaremos la preparación a ebullición, bajaremos el fuego y dejaremos que hierva durante 30 minutos.
  4. Retiraremos la preparación del fuego y añadiremos la gelatina previamente escurrida. Daremos vueltas a la mermelada con una cuchara de madera hasta que se disuelva bien toda la gelatina,
  5. Llenaremos los botes con la preparación todavía caliente, los cerraremos bien y dejaremos que se enfríen colocados boca abajo sobre un paño. Luego los guardaremos en la nevera, 


Un poema:
Os propongo el poema 14 del libro de Pablo Neruda  "20 poemas de amor y una canción desesperada". Este libro lo publicó Neruda en 1924 cuando tenía 19 años. Exceptuando "La canción desesperada" el resto de los poemas no tienen título.

Y por qué pongo este poema para acompañar a las cerezas os preguntaréis, pues porque termina con una preciosa frase: "Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos". 

Que me perdone Neruda, pero me gusta más cómo recita el autor de este vídeo de youtube que él. 


Una canción:
La canción va a romper el tono del poema anterior, pero es que la mermelada me gusta para desayunar, y el desayuno musical en el que pienso en primer lugar tiene que ver con Supertramp..."Breakfast in America" aparece en el álbum de 1979 que lleva este mismo nombre y fue escrita por Roger Hodgson antes de pertenecer a Supertramp, cuando era adolescente,..mira, como cuando Pablo Neruda escribió el poema anterior. 

La canción habla de un hombre que fantasea con ir a América y ver las chicas de California, y desayunar ahumados...como veis no pensaba en mermelada precisamente Roger Hodgson, pero oye, ya os digo que a mí me gusta para desayunar y aquí que dejo su canción para maridarla.