lunes, 25 de julio de 2016

Batido de cerezas y vainilla

Cerezas, cerezas. Me encantan las cerezas, ya lo dije por aquí hace unas semanas. Ahora tengo unos cuantos kilos procedentes de mi rústico pueblo, así que intentaré hacer cosas ricas con ellas. Las que he usado para el dulce de hoy no son de mi pueblo. Estas las compré antes de que llegaran y son muy negras y muy dulces. 

Igual que me pasaba con la Tarta de ruibarbo, siempre he querido probar los batidos que aparecen en las pelis americanas de los años 50.  Un lujerío de batido cremoso y con la guinda encima que se tomaban chicas de falda  amplia con tutú...Hay que ver cómo nos han metido en vena toda esa parafernalia americana de animadoras agitando pompones y aspirando a ser reinas del baile y sí, también los batidos con guinda encima. En fin, animadora o reina del baile nunca he querido ser, pero confieso que lo de los batidos me daba envidia. 

Buscando información sobre milkshakes americanos de cereza he dado con una página donde se proponían 9 Killer Milkshakes That Will Rock Your World, y con este título a ver quién se resiste, así que de allí saqué la receta. Las cantidades de los ingredientes vienen en "scoops", "splash" y "handfuls" osea, cucharadas, chorro y puñados (¿en inglés queda mejor verdad?) porque no hace falta que sean medidas exactas,

Aquí os dejo el batido, que por cierto está muy rico. Si lo queréis mezclar con una hamburguesa de tres pisos, eso ya es cosa vuestra. 


Ingredientes para un vaso de tubo.

Batido:

  • 3 bolas no muy grandes de helado de vainilla.
  • Una chorrada de leche (unos 50 o 60 ml),
  • 10 cerezas.
Adorno (opcional):
  • Nata montada azucarada.
  • 1 Cereza o una guinda.

Elaboración:

  1. Pondremos los ingredientes en el vaso de la batidora y los batiremos hasta que las cerezas se hayan desecho por completo y quede una mezcla cremosa.
  2. Podemos adornar el batido con nata montada y colocarle una cereza o una guinda encima.
  3. Lo consumiremos inmediatamente. 
Una película:
Pues no, mi batido no es como el de 5 dólares que Uma Thurman se toma en Pulp Fiction, aquel debía ser de vainilla y plátano o algo así, pero también está rematadamente bueno y tampoco necesita Burbon. 

Pulpfiction es una película de Quentin Tarantino que se estrenó en 1994. Como muchas de las películas de este director, destaca por sus estupendos diálogos y por sus escenas violentas. Supuso el resurgimiento de John Travolta y el lanzamiento al estrellato de Uma Thurman. 

Os dejo la famosa escena del batido:





Una canción:
No me resisto a poner la escena más famosa de Pulp Fiction, esa que muchos hemos bailado en las fiestas del pueblo...en mi caso con mucho menos estilo que el de Uma, claro. 

La canción fue compuesta en la década de los 60 por Chuck Berry y se titula "You never can tell" y trata sobre la boda y posterior vida de dos adolescentes. 


lunes, 18 de julio de 2016

Tarta de ruibarbo y fresas

A ver, que levante la mano quién haya sentido alguna vez curiosidad por saber lo que es y a qué sabe el ruibarbo. Yo sí, muchas veces. Esas tartas de ruibarbo que salían en las películas, dibujos animados y libros de habla inglesa, forman parte del imaginario infantil que tenemos mucha personas de mi generación. Sonaban a algo exquisito y exótico igual que la cerveza de jengibre.

Como digo, he querido probar el ruibarbo desde que era pequeña pero hasta hace unos años ni siquiera sabía lo he era. Me imaginaba que podía ser una especie de fruta o algún tubérculo así que me sorprendió descubrir que era una planta parecida a la acelga pero con las pencas blancas y rojas. 

La semana pasada estuve con mi marido en Olorón, en el sur de Francia. Era viernes y montaban un mercadillo en el que vendían alimentos, plantas, ropa y otras cosas. En un puesto había planteros de varias verduras, entre ellas ruibarbo. Pensé comprar unas plantitas para llevarlas al huerto de mi padre e intentar cultivarlas, pero nos dimos una vuelta por el mercado y cuando volvimos para comprarlas habían desmontado la tienda. Mi gozo en un pozo. 

Pero, casualidades de la vida, este sábado pasado mi marido fue a comprar a un supermercado Alcampo y allí se topó con matas de ruibarbo. Así que aquí ya tenía la solución al dulce de esta semana y aquí os dejo la por si os apetece salir de dudas y descubrir a qué sabe la dichosa tarta de ruibarbo.

La he hecho con fresas porque he visto que es una combinación clásica. Los inglesas la suelen consumir con helado de vainilla o con natillas. La receta de la masa es más o menos la que usé en la tarta de manzana americana y el relleno lo he hecho con "un mix" de los ingredientes que he visto para las tartas de ruibarbo en unos cuantos blogs. Me ha sobrado relleno así que creo que lo usaré para comerlo con natillas.


Ingredientes:
Para un molde de 20 cm de diámetro.
Masa:
  • 200 g de mantequilla ( yo la uso con sal, si no lleva sal tenéis que ponerle media cucharilla de sal a la masa).
  • 300 g de harina normal.
  • 60 g de azúcar blanquilla.
  • 3 cucharadas soperas de agua helada.
Relleno:
  • 300 g de pencas de ruibarbo.
  • 400 g de fresas.
  • 1 cucharadita de canela.
  • 1/2 cucharadita de jengibre.
  • 80 g de azúcar moreno.
  • 20 g de azúcar blanco.
  • 2 cucharadas de zumo de limón.
  • 20 g de maizena.
Para pintar la masa:
  • 1 huevo batido.
  • 1 cucharada de agua.
  • 1 cucharada de azúcar.
Para acompañar:
  • Helado de vainilla.
Elaboración:
Masa:
  1. Colocaremos la harina, el azúcar y la mantequilla en un cuenco y lo uniremos todo poco a poco con los dedos.
  2. Cuando tengamos una mezcla homogénea, y con una consistencia arenosa, le añadiremos las cucharadas de agua fría. 
  3. Integraremos todo bien pero no trabajaremos mucho la masa.
  4. Formaremos una bola que dividiremos en dos partes, las aplastaremos en forma de disco entre dos láminas de papel film y las dejaremos reposar durante por lo menos hora y media en la nevera (yo la he hecho de un día para otro).
Relleno;
  1. Trocearemos las pencas de ruibarbo en porciones de unos dos cm y las fresas en cuatro trozos y los pondremos en un recipiente.
  2. Pondremos sobre los trozos de ruibarbo y fresa el azúcar, la canela, el jengibre, el zumo de limón y la maizena. Le daremos vueltas para que se impregne todo bien.
Para pintar la tarta:
Batir el huevo con el agua y el azúcar.

Montaje y horneado:
Precalentar el horno a 190ºC.
  1. Sacaremos la masa de la nevera, dejaremos que se caliente un poco para que sea manejable y la extenderemos con el rodillo entre las láminas de papel film hasta que el tamaño sea suficiente como para cubrir el fondo y las paredes del molde y que sobre algo más de 1 cm todo alrededor del borde.
  2. Pondremos sobre la masa el relleno de ruibarbo y fresa.
  3. Con la otra mitad de masa tenemos que formar tiras de más o menos 1 cm de ancho para hacer el enrejado.
  4. Una vez colocado el entramado con las tiras de masa, cerraremos la tarta por los bordes con la masa que ha quedado alrededor y la aplastaremos con un tenedor para adornarla.
  5. Pintaremos la superficie de la tarta con la mezcla del huevo batido.
  6. Coceremos la tarta en el horno a 190ºC durante 50 minutos con la resistencia arriba y abajo.
  7. Al sacarla, dejaremos que se enfríe por completo sobre una rejilla y sin desmoldar. 
  8. Acompañaremos la tarta con helado de vainilla o natillas.

Un libro:
Si hay unos libros que me transportaron a la infancia, volvieron a darme la diversión por la que me convertí en una yonki de la lectura y han excitado mi curiosidad son los de Harry Potter. Lo confieso, son una ferviente admiradora de esta saga que me hizo sentir como cuando leía libros de Los Cinco. Como pasaba con los libros de Enid Blyton, en estas novelas también aparecen comidas que me hubiera gustado probar, y eso que el merchandising que acompañó a las películas nos permitió saborear algunas de las golosinas que aparecían en los libros, claro que no era lo mismo, porque dudo mucho que entre los sabores de las Bertie Bott´s hubiera alguna de cera de oído, y las Ranas de chocolate que vendían no se escapaban de la mano saltando.

Como buenos británicos,  los protagonistas de estos libros tienen entre su repertorio culinario la famosa Rhubard pie. Esta tarta aparece en el la quinta novela de la serie, un libro más "para adultos" que los primeros. "Harry Potter y la orden del Fénix" se publicó en inglés en el año 2005 aunque, para desesperación de los fans, a España no llegó hasta el 2006. Está escrita por J.K. Rowling:
Esto se ve maravilloso, Molly, dijo Lupin vaciando el guisado sobre un plato y pasándoselo a través de la mesa.

Por unos pocos minutos reinó el silencio, excepto por el tintineo de los platos y los cubiertos y el traqueteo de las sillas cuando cada uno se instaló frente a su comida. 

(...)

Fred y George enterraron los rostros en sus copas de cerveza de mantequilla, George estaba hipando. Por alguna razón la Señora Weasley lanzó una mirada desagradable a Sirius antes de dirigirse a buscar un gran pastel de ruibarbo y pudin.

(...)

Tres porciones de pastel de ruibarbo y natillas más tarde y la cintura de los jeans de Harry comenzó a sentirse incómodamente apretada (y eso que los jeans una vez fueron de Dudley).
Una canción:
Buscando una canción para maridar con la tarta y la novela he descubierto Rhubard Pie de John Foguerty, un cantante americano del que no había escuchado nada, pero que tiene algunas canciones como esta con un rollico rock-country que me gusta.

Aparece en el álbum homónimo de 2005.





martes, 12 de julio de 2016

Banana Foster

Con el recién estrenado verano traigo un postre semifrío, fácil y bien rico. Se trata de un plato típico de Nueva Orleans. Lo vi preparar en un programa de Canal Cocina en el que se visitaba la ciudad.

La cocina tradicional de Nueva Orleans, y por extensión sus dulces, tiene múltiples influencias: francesa, africana, española, norteamericana y caribeña. Entre los dulces típicos de aquella ciudad encontramos los Beignets, que son unos buñuelos, el King Cake, típico pastel del Mardi Gras y el Banana Foster, que es el postre que os propongo.

En los años 50 del pasado siglo, Nueva Orleans fue el principal puerto de entrada para los plátanos que llegaban de América Central y del Sur. Owen Brennan, dueño del restaurante Brennan, retó a su jefe de cocina para que incluyera esta fruta en un nuevo postre. El Banana´s Foster tuvo tanto éxito que actualmente se sirve en todos los restaurantes de Nueva Orleans.  

Os he puesto los ingredientes que yo he usado, calculados totalmente "a ojo" después de ver cómo lo hacían en la tele, pero la receta original podéis encontrarla en la página del restaurante Brennan´s de Nueva Orleans.


Ingredientes: Para cuatro personas.
  • 4 plátanos.
  • 30 g de mantequilla.
  • 2 cucharadas soperas de azúcar moreno.
  • Una "chorrada" de ron (la cantidad a gusto del consumidor) y de licor de plátano (yo no tenía, así que no puse).
  • Un palo de canela o 1/4 de cucharadita de canela en polvo.
  • Una terrina de helado de vainilla.
Elaboración:
  1. Pondremos la mantequilla con el azúcar y la canela en una sartén a fuego no muy alto. Dejaremos que el azúcar se funda.
  2. Pelaremos los plátanos y los partiremos en cuatro partes y los sumergiremos en la preparación. Dejaremos que se ablanden cocinándolos un par de minutos.
  3. Agregaremos el licor y, cuando se caliente, lo flambearemos.
  4. Colocaremos una bola generosa de helado de vainilla en un plato y dispondremos los trozos de plátano alrededor.
  5. Regaremos con un par de cucharadas de la salsa que ha quedado.
  6. Serviremos inmediatamente.

Un libro:
El 29 de agosto de 2005 Nueva Orleans sufrió los efectos devastadores de uno de los peores huracanes de la historia en EEUU. El Katrina arrasó la ciudad y quedó inundada porque los fuertes vientos hicieron que se rompieran los diques mal construidos que debían proteger la ciudad frente al desbordamiento del lago Pontchartrain. Si os dais un paseo por Internet y consultáis lo que decían los periódicos digitales aquellos días os podréis hacer una idea de la que se montó allí. Nueva Orleans se convirtió casi en zona de guerra. 

Con este escenario de fondo, Sara Gran da vida a Calire DeWitt, una curiosa e interesante detective privado que investigará el asesinato de un fiscal del distrito de Nueva Orleans desaparecido durante los días posteriores a la gran tormenta. Si bien dista mucho de ser una novela redonda, es interesante porque el personaje principal tiene mucho potencial y sin duda leeré la siguiente entrega de la serie para saber mas de ella, pero leer esta novela nos acerca a lo que supuso el paso del huracán y a una nada amable realidad de Nueva Orleans que ostenta el dudoso honor de ser una de las más violentas de EEUU.
"Allí había una pista. Lo podía sentir, como se siente el vértigo o una mancha solar.
Las pistas son la parte que peor se entiende de una investigación. Los detectives novatos creen que el asunto va de encontrar pistas, pero el trabajo detectivesco tiene que ver con reconocerlas.
 
Las pistas están en todas partes, aunque sólo algunos pueden verlas. 
Inspiré hondo por la nariz. Me llegó el olor a comida del restaurante de al lado, el humo de una chimenea cercana, la mugre de la palmera en su maceta y algo más. Inspiré de nuevo. Algo granuloso y con olor a tierra, bueno pero rancio, almizclado.  
Abrí los ojos, me fui hacia el rincón y aparté la palmera muerta. Detrás había un comedero de madera para pájaros sobre un montoncito de tierra negra. Cogí un pellizco y olfateé. 
Eso era lo que había olido: semillas de girasol descompuestas. El comedero había caído al balcón desde el roble antiguo."

Una serie de TV:
Sigo con el Katrina de fondo. 

Nueva Orleans es la ciudad de la música y música es lo que sirve de vehículo a las historias de Treme. Esta serie estadounidense fue creada por David Simons y ambientada en la Nueva Orleans post-Katrina. Se trata de una serie coral en la que veremos cómo los habitantes de la ciudad intentan reconstruir su vida tras el desastre. También veremos la penosa actuación de las autoridades de EEUU, cómo intentaron sacar tajada los constructores y, por supuesto, vamos a encontrar música, mucha música.

Os dejo con una de las protagonistas de la serie. Annie, Lucía Micarellis en la vida real, interpretando New Orleans Blues.