martes, 28 de junio de 2016

Tartaletas de cerezas y almendras

Nos dicen que hay que consumir producto de temporada porque es más económico, porque es más sabroso al estar cultivado en las condiciones optimas y porque suele ser producto de proximidad, con lo que también es un consumo responsable con el medio ambiente entre otras razones porque no se gasta tanto combustible para su transporte. Así que hoy tocan cerezas, nuestro magnífico producto de temporada.

Para qué nos vamos a engañar, las cerezas como mejor están son crudas. A mí me gustan una barbaridad, tengo que contenerme para no comerme un plato de una sentada. Lo que me frena es que una nutricionista mostró la cantidad de azúcar que tienen poniendo en un plato cerezas y en otro su equivalente en azúcar, y casi venían a abultar lo mismo. Dicho de otra forma, casi toda la cereza es azúcar...¡Ay, qué vida más injusta! Como decía aquel, casi todo lo que nos gusta engorda o es pecado...en fin, ya lo sé, esto es un drama del Primer Mundo.

A lo que voy. Traigo cerezas con almendras en unas tartaletas. Os confesaré que no es la primera receta que hago de cerezas estas semanas, quería algo rico y presentable para el reto de Verano que propone Recetario mañoso, pero es que he tenido algunos problemillas con la balanza de la cocina y con las prisas por falta de tiempo lo que se ha traducido en dulces que estaban buenos pero que se rompían. El fin de semana pasado tuve fiesta, y además compré una balanza nueva, así que he dispuesto de la tranquilidad suficiente como para hace un dulce en condiciones. 

Son unas tartaletas de consistencia blanda ya que la masa lleva levadura. Las he rellenado con crema pastelera, cerezas y láminas de almendra, y lo he horneado todo. 

La receta no la he sacado de ningún sitio. Se trata de una versión muy libre del Gâteau Basque. Los ingredientes de la tartaleta los he ido modificando para que me diera como resultado una masa más manejable que algunas recetas que he probado. Tenéis que planificaros para hacer este dulce ya que la masa debe reposar en la nevera por lo menos dos horas y también conviene que las cerezas estén macerándose en azúcar durante un tiempo.


Ingredientes:  He hecho 4 tartaletas porque he usado la mitad de la masa que os propongo y la otra mitad la he congelado.
Masa para 8 tartaletas:
  • 250 g de harina.
  • 50 g de almendra en polvo.
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente (consistencia pomada).
  • 1 huevo entero y dos yemas.
  • 200 g de azúcar.
  • 1/4 de cucharadita de sal.
  • 1 cucharadita de licor de Amareto®  (opcional).
  • 1/2 sobre de levadura Royal®

Crema pastelera para 4 tartaletas:
  • 250 ml de leche.
  • 20 g de Maizena®
  • 50 g de azúcar.
  • 1 yema de huevo.
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (podéis aromatizar la crema con cáscara de limón si lo preferís).
Cerezas y almendras para 4 tartaletas:
  • Unas 25 cerezas de buen tamaño.
  • 2 cucharadas de azúcar.
  • Almendras laminadas.
Reto de verano: Recetario mañoso
Elaboración:
Cerezas:
  1. Partiremos las cerezas por la mitad, les retiraremos el hueso y les añadiremos dos cucharadas de azúcar. 
  2. Dejaremos que las cerezas se maceren, endulcen y suelten jugo durante unas horas.
Masa para las tartaletas:
  1. Con unas varillas batiremos la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente y con consistencia de pomada junto con el azúcar hasta que tengamos una preparación cremosa.
  2. Añadiremos poco a poco los huevos y seguiremos batiendo.
  3. Agregaremos la cucharada de Amaretto®
  4. Mezclaremos la harina con la almendra molida, la levadura y la sal. Agregaremos esta mezcla a la preparación anterior hasta que se integre, pero sin trabajar mucho la masa. Nos quedará una preparación muy blanda.
  5. Colocaremos la masa en papel film y la envolveremos en forma de bola.
  6. Dejaremos que se enfríe en la nevera por lo menos dos horas hasta que se endurezca.
Crema pastelera: La receta de cómo elaborar crema pastelera la tenéis pulsando en el siguiente enlace: Crema pastelera

Montaje y horneado:
  1. Untaremos bien los moldes con mantequilla.
  2. Precalentaremos el horno a 180ºC.
  3. Sacaremos la masa de la nevera y la dividiremos en cuatro trozos iguales.
  4. Cada parte de la masa la vamos a estirar con un rodillo colocándola entre dos trozos de papel film (es importante para que no se os pegue el rodillo). Tenéis que dejar un grosor de medio cm,
  5. Una vez estirada retiraremos el papel film de arriba y transportando la masa con el film inferior la colocaremos sobre los moldes. Presionaremos la masa sobre el recipiente, retiraremos el film y pasaremos el rodillo por los bordes de los moldes para retirar el excedente de masa. Esta masa nos servirá para cubrir los bordes que hayan podido quedar descubiertos y reforzar alguna zona con poco grosor. Pincharemos todo el fondo de la tartaleta.
  6. Repartiremos la crema pastelera entre las cuatro tartaletas y cubriremos bien el fondo.
  7. Colocaremos las medias cerezas por toda la superficie y distribuiremos las láminas de almendra.
  8. Coceremos las tartaletas a 180ºC con calor arriba y abajo, sin aire y durante 40 minutos.
  9. Sacaremos las tartaletas del horno y dejaremos que se enfríen dentro de los moldes por completo antes de desmoldarlas. 
  10. Para abrillantar las cerezas podemos usar el jugo que han soltado las cerezas al macerarlas.


Una canción:
En otra receta que hice con cerezas os propuse una canción de Hozier. Esta vez, y aprovechado que hoy es el día en el que se reivindica que nadie debe avergonzarse de lo que es por razones de sexo, os traigo la canción que lanzó a la fama a Hozier. El tema se llama "Take me the church" que apareció en el disco homónimo editado en el año 2014. El artista irlandés compuso y grabó esta canción en su casa antes de ser conocido.

Además de ser una excelente canción, el tema se hizo famoso por el vídeoclip que la acompañó en su lanzamiento. Cuenta la historia de amor dos hombres y el ataque homofóbico del que son víctimas. 

Vuelvo a recomendaros el álbum completo de Hozier,


Una serie:
Y siguiendo esta relación con el día del Orgullo Gay, os quiero recomendar una serie británica de cinco episodios que se llama London Spy. Se trata de una preciosa historia de amor que termina en un thriller de espionaje bastante convincente y oscuro. Estupenda, de verdad.





domingo, 19 de junio de 2016

Berlinesas clásicas

Hoy os voy a proponer unas Berlinesas, Berlinas o Bolas de Berlín, como prefiráis llamarlas. Son unos dulces originarios de Alemania, allí reciben el nombre de Berliner Pfannkuchen.

Su elaboración tiene cierta dificultad, para qué nos vamos a engañar. Pero creo que merece la pena que intentéis hacerlas porque están muy ricas.  Creo que es imprescindible disponer de una batidora con ganchos de amasar. Si tenéis una de esas amasadoras grandes y maravillosas, pues mejor que mejor (yo no, la mía es una chiquitaja manual más vieja que la tos pero que me saca de muchos apuros). 

Esta receta es del blog webosfritos y la he hecho por lo menos cinco o seis veces. Me suele salir bien pero las dos últimas veces la masa ha quedado más "ingobernable" que las otras. Las causas han podido ser el cambio de harina, o que he usado un huevo más grande, o que hace más calor en casa...no tengo ni idea, la cosa es que me ha resultado más difícil manipular las porciones de masa una vez formadas. 

Las he llamado "Berlinesas clásicas" porque creo que estos rellenos son los más típicos. Unas tienen crema pastelera y están recubiertas con azúcar normal y otras llevan mermelada de frambuesa y las he espolvoreado con azúcar glas. A mí me gustan los dos tipos. 

La mayoría de las recetas que he visto publicadas usan cortantes de unos 6 cm de diámetro, a mí me resultan unos dulces muy grandes. Creo que con un diámetro de 4 cm, es suficiente. Podéis usar para cortarlas un vaso por ejemplo, no es necesario tener el cortante.

Tienen una ventaja estos pasteles y es que, una vez fritos y fríos, podéis congelarlos. Luego los descongeláis a temperatura ambiente y están tan ricos como el día que los hicísteis. Es importante poder conservarlos de esta forma porque pierden mucho si se consumen de un día para otro. 


Ingredientes: 
Para unas doce Berlinesas con un cortante de 4 cm.

Masa de las Berlinas:
  • 300 g de harina de fuerza.
  • 125 g de leche.
  • 15 g de levadura de panadero fresca.
  • 1 huevo
  • 80 g de azúcar blanquilla.
  • 35 g de mantequilla derretida pero no caliente.
  • 1 pizco de sal.
Relleno:
Crema pastelera: Podéis encontrar cómo se hace pinchando aquí.
Un bote de mermelada de frambuesa.

Elaboración:
Masa:
  1. Templaremos ligeramente la leche en el microondas y diluiremos la levadura en ella.
  2. En un recipiente colocaremos los huevos, la mantequilla y el azúcar y los batiremos bien.
  3. Agregaremos la leche a la preparación.
  4. Incorporaremos poco a poco la harina con la sal y amasaremos con una batidora eléctrica con ganchos de amasar. Trabajaremos la masa de 5 a 10 minutos. Os quedará una masa lisa y pegajosa.
  5. Con una rasqueta de cocina separaremos toda la masa de las paredes del molde y la dejaremos en el fondo. Taparemos con un paño de cocina y dejaremos que repose durante una hora a temperatura ambiente.
  6. Espolvorearemos harina sobre la mesa y volcaremos encima la masa con ayuda de la rasqueta. 
  7. Pondremos un poco de harina por encima (muy poca para no meter demasiada dentro) y amasaremos ligeramente con la mano para sacar el aire de la masa y dejaremos que repose durante 5 minutos.
  8. Con ayuda de un rodillo enharinado extenderemos la masa dejando un grosor uniforme de aproximadamente un dedo.
  9. Cortaremos porciones de masa de 4 cm de diámetro y las dispondremos un poco separadas entre sí sobre papel de horno que habremos aceitado ligeramente. Taparemos con un paño y dejaremos que reposen durante una hora u hora y media.Los recortes de masa los volveis a amasar y extender para hacer alguna pieza más.
  10. En una sartén no demasiado grande pondremos abundante aceite.
  11. Freiremos las porciones hasta que se doren por un lado, les daremos la vuelta y las doraremos por el otro lado. 
  12. Sacaremos las Berlinas y las colocaremos sobre papel de cocina para que suelten aceite.
  13. Dejaremos que se enfríen por completo. 
  14. Con ayuda de una jeringa de cocina o de una churrera introduciremos el relleno que queramos y las espolvorearemos con azúcar.


Un libro:
No es una novela lo que os propongo y tampoco es un libro cómodo de leer. Es un diario durísimo de una mujer anónima que vivió la entrada del Ejército Rojo en Berlín cuando vencieron a los nazis. Es una cara de la Segunda Guerra Mundial que no conviene olvidar tampoco. El trato que recibió la población civil por parte de los vencedores no fue siempre ejemplar. En Berlín fueron violadas dos millones de mujeres de todas las edades. Desgraciadamente las mujeres siguen siendo hoy en día víctimas de violaciones en todas las guerras.

Mi asociación de ideas es muy obvia. Este libro se titula "Una mujer en Berlín". Su autora no quiso que se revelase la autoría del libro ni siquiera después de muerta. 

"Una y otra vez voy anotando en estos día cómo se transforma mi percepción de los hombres, la percepción que tenemos todas las mujeres en relación con los hombres. Nos dan pena, nos parecen tan pobres, tan débiles. El sexo debilucho. Una especie de decepción colectiva se está cuajando bajo la superficie entre las mujeres. El mundo nazi de glorificación del hombre, el mundo dominado por los hombres...se tambalea y con él se viene abajo también el mito "hombre". En las guerras de antaño, los hombres podían reclamar el privilegio exclusivo de matar y morir por la patria. En los tiempos actuales, las mujeres también participamos. Este hecho nos modifica, hace que nos volvamos descaradas. Cuando acabe la guerra tendrá lugar, junto a otras muchas derrotas, también la derrota de los hombres en su masculinidad." 
"En la cola del agua contaba una mujer cómo un vecino la increpó en el refugio cuando los Ivanes (los rusos) se las llevaban y ella se resistía: "¡Vamos, vaya de una vez! ¡Nos está poniendo a todos en peligro!" Es una pequeña nota sobre la decadencia de Occidente.
Una canción:
Estaréis de acuerdo conmigo que tanto las atrocidades cometidas por los nazis, como las que se cometieron después con estas mujeres alemanas, podría decirse que fueron producto de personas degeneradas...pues bien, y aquí va la asociación de ideas musical de hoy, los nazis calificaron de "Entartete Kunst" o "Arte degenerado" determinados tipos de música tanto por el origen racial de sus autores como por su filiación política. 

Uno de estos artistas fue Gustav Malher calificado como "degenerado" por su origen judío y por su "modernidad". Os dejo una de sus piezas más conocidas. Adagietto de la Sinfonía nº 5 en Do sostenido menor.


Crema pastelera

En esta entrada os dejo una receta de esas de fondo de armario porque la crema pastelera os va a servir para muchas preparaciones. Algunos de los usos que se me ocurren: Colocada sobre tartas y tartaletas de masa quebrada o de hojaldre y cubierta con manzana o con otras frutas, se puede usar para rellenar Berlinesas, empanadillas o pastelillos tipo petisús, también se elaboran con ella milhojas de hojaldre y nata o para rellenar brazos de gitano...en fin, un básico.

Hay recetas de crema pastelera más sencillas en las que se usan huevos enteros, pero yo he probado alguna de esas y la que os propongo es más delicada y, en mi opinión, más rica.

Esta crema lleva aroma de vainilla, que por lo visto es lo más clásico, pero si lo preferís se le puede dar otro aire usando canela o limón, o las dos cosas. El aroma se aporta agregando un palo de canela o la piel de un limón a la leche mientras se calienta.

La semana pasada hice esta entrada rápidamente y mal usando unas fotos recicladas. Hoy dejo la entrada mejor hecha, pero sigo sin maridar la receta con ninguna película, canción ni libro.



Ingredientes:
  • 500 ml de leche.
  • 40 g de maizena.
  • 100 g de azúcar blanquilla.
  • Extracto de vainilla, una vaina de vainilla o azúcar avainillado. 
  • 3 yemas,
  • 20 g de mantequilla.
Elaboración:
  1. Pondremos a calentar 300 ml de la leche con la mitad del contenido de una vaina de vainilla o con media cucharadita de extracto de vainilla. No hay que dejar hervir la leche, sabremos que está suficientemente caliente cuando aparezcan en la superficie burbujitas.
  2. Mezclaremos en un cuenco las yemas con el azúcar y después incorporaremos la maizena.
  3. Agregaremos la leche fría al cuenco de las yemas, removeremos bien y lo echaremos en el resto de la leche. Calentaremos la preparación hasta que espese pero sin dejar que hierva. Durante todo el proceso de calentamiento tendremos que revolver con una varilla para que no se pegue en el fondo. Sabremos que está lista la crema cuando las burbujas de la superficie desaparezcan y haya espesado.
  4. Dejaremos que se enfríe por completo antes de usarla.