domingo, 29 de mayo de 2016

Brazo de gitano con trufa blanca y fresas

Según la región de España, o el país donde os encontréis, podéis ver este dulce con distintos nombres. Aquí lo llamamos "Brazo de gitano", pero también se le denomina "Brazo de reina" o "Manga de gitana". En algunos lugares del sur de España y sobre todo de América Latina, a estos pasteles enrollados se les conoce como "Piononos". Cada nombre lleva aparejada su historia. Una dice que un monje los trajo de Egipto (origen del pueblo gitano), otra que era un dulce que se elaboraba en una pastelería de Barcelona y se les regalaba junto con el pago de sus servicios a unos caldereros gitanos, también se dice que se le llama brazo de gitano porque se enrolla dejando fuera la parte más morena como la piel de los gitanos, o aquella que habla del pastel que se creó para celebrar la visita del papa Pío IX (Pío Nono)...En fin, se le llame como se le llame y tenga el origen que tenga, es un pastel clásico que no falta en ninguna pastelería y hemos comido todos.

Esta receta me la dio Pili a quien, además de ser la actual alcaldesa de mi pueblo, vamos a nombrar "Pastelera mayor del reino" porque hace unos brazos de gitano de los que hacen llorar de gusto. Les da aroma con cáscara de limón, suele rellenarlos de nata montada o de trufa y los decora con azúcar glass. Yo lo he rellenado con trufa de chocolate blanco y fresas, pero este bizcocho estará rico también con mermelada, crema pastelera o por ejemplo con una crema de queso como la que usé en la tarta de zanahoria.

Los ingredientes de la trufa que voy a poner no corresponden a la crema con la que he rellenado el rollo de las fotografías. No me gusta cómo ha quedado la crema de este rollo porque ha quedado muy líquida. La semana pasada hice el mismo pastel con una crema más consistente. Como no tuve tiempo de hacer fotografías ayer volví a hacer el dulce ¿Qué ha ocurrido esta semana? Pues que me puse a hacer la crema y no recordaba de dónde había sacado la receta de la trufa y la que usé no era tan buena. Este es otro de los motivos para mantener el blog, guardar las recetas para poder hacerlas de nuevo. No soy nada disciplinada a la hora de guardar recetas y además tengo mala memoria. Cambio las recetas sobre la marcha y la siguiente vez ya no sé lo que hice, o encuentro una buena receta en Internet y después olvido de dónde la saqué.

Bueno, como los ordenadores tienen la ventaja de guardar en el historial las páginas en las que te has metido, he buscado y he dado con la que buscaba. Por lo tanto la receta de la trufa es de "Un momento dulce", aunque he aumentado las cantidades. Tenéis que tener en cuenta que para obtener buenos resultados, hay que empezar a hacer la trufa el día anterior.

Respecto a las fresas. La semana pasada puse las fresas crudas cortadas a dados, a mi marido le gustaron de esta forma, pero a mi hija y a mí nos pareció que estarían mejor un poco más dulces, así que esta vez he hecho un poco de confitura.


Ingredientes: Para una bandeja de horno de aprox. 30 x 40 cm.

Plancha de bizcocho:
  • 4 huevos grandes.
  • 4 cucharadas colmadas de harina normal.
  • 4 cucharadas colmadas de azúcar blanquilla.
  • 2 gaseosas de papel.
  • La ralladura de un limón.
Trufa blanca:

  • 400 ml de nata líquida 35% de MG.
  • 160 g de chocolate blanco para postres.
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla.
Fresas:
  • 200 g de fresas cortadas a dados.
  • 2 cucharadas de azúcar.
Elaboración:

Bizcocho: Precalentaremos el horno a 180ºC.
  1. Separaremos las claras de las yemas.
  2. Montaremos las claras a punto de nieve.
  3. Montaremos las yemas con el azúcar hasta que baqueen.
  4. Uniremos con cuidado las dos preparaciones.
  5. Tamizaremos la harina con las gaseosas e iremos incorporándola con movimientos envolventes a la mezcla líquida.
  6. Cubriremos una bandeja de horno con papel de hornear.
  7. Extenderemos bien la masa por toda la bandeja intentando que sea del mismo grosor por toda la superficie.
  8. Meteremos la bandeja a media altura del horno con calor arriba y abajo. Hornearemos unos 12 minutos.
  9. Sacaremos la plancha de bizcocho del horno y en caliente la volcaremos sobre un paño de cocina. Despegaremos con cuidado el papel y enrollaremos el bizcocho con el paño para que coja la forma. 
  10. Dejaremos que se enfríe por completo.
Trufa blanca:
Hay que empezar a hacer la trufa el día anterior.
  1. En una cacerola calentaremos la mitad de la nata y cuando esté a punto de hervir la retiraremos del fuego y colocaremos sobre ella el chocolate troceado. Removeremos hasta que se funda por completo y luego añadiremos el resto de la nata. Integraremos todo y lo guardaremos bien tapado con papel film en la nevera.
  2. Al día siguiente montaremos la preparación con unas varillas como si fuera nata.
Confitura de fresa:
  1. Trocearemos las fresas, les añadiremos el azúcar y las calentaremos en el fuego hasta que se funda todo el azúcar. 
  2. Dejaremos que se enfríen por completo antes de usarlas para el relleno.
Montaje del Brazo de gitano:
  1. Rellenaremos el bizcocho con la crema dejando sin cubrir unos tres centímetros del final de la plancha.
  2. Añadiremos los trozos de fresa sin dejar que caiga demasiado jarabe. Los hundiremos en la crema. 
  3. Empezaremos a enrollar el bizcocho por un lado y terminaremos cerrándolo por el extremo que hemos dejado limpio.
  4. Cubriremos con azúcar glass.
  5. Para presentarlo cortaremos los dos extremos con cuidado y los desecharemos para que quede más bonito.
  6. Conservaremos el dulce en la nevera.

Un libro:
A propósito de gitanos os voy a hablar del libro que hizo de mí una adicta a la lectura. Es un libro de los Cinco y en él aparecía como "protagonista invitada" una gitana que se llama Jo. Fue mi primer libro de los Cinco y no sabría decir cuántas lo habré leído. Luego llegaron todos los demás, pero a este le tengo un cariño especial.

"Los cinco se divierten" fue escrito por la británica Enid Blyton en 1955. La verdad es que algunos comentarios son bastante racistas respecto a los gitanos. Ese aspecto aparece también en otros libros de la saga, pero desde luego la absoluta heroína de la novela es Jo y muchos niños nos metimos en su piel mientras recorría aquellos pasadizos con su serpiente.
¡De pronto, una piedrecita golpeó contra su ventana! Se sentó, inmediatamente alerta. algo entró en la ventana y rodó por el suelo. Julián se acercó a la ventana, ¿Quién tiraba piedras a aquellas horas?
- ¿Eres tú, Dick?
-¡Jo! ¿Qué estás haciendo aquí? - preguntó Julián, asombrado -. Soy Julián. Dick duerme. Lo despertaré y te dejaremos entrar.
¡Pero no necesitó bajar a abrirle! ¡Jo trepó por un árbol que crecía junto a la ventana y saltó desde la rama al alféizar antes de que hubiera despertado a Dick!
Se deslizó en la habitación. Julián la iluminó con la linterna. Allí estaba Jo, sentada al borde de la cama de Dick, con la conocida mueca en su cara. Estaba muy morena, pero aún se le transparentaban sus pecas, y su pelo seguía tan corto y rizado como siempre.
-Tenía que venir - explicó -. Cuando llegué a casa al volver de la compra me encontré a esa chica, Jane. Me lo explicó todo, cómo ha sido capturada Lorge por equivocación en lugar de ella. Y cuando le dije:"Vete y explica que estás a salvo y que todo es un error y Jorge podrá salir libre", ella no quiso. Se sentó y se echó a llorar...¡Pequeña cobarde!
-No, no, Jo - dijo Dick. Y trató de explicárselo a la indignada muchacha. Pero no podía convencerla.
-Si yo fuera esa chica, Jane, no dejaría que nadie fuera raptado en mi lugar - continuó -. No me gusta, es tonta. ¡Y estoy obligada a cuidarla! ¡Uf! Yo no. Me gustaría que la raptaran a ella, lo mismo que a Jorge.
Julián contempló a Jo. Era extremadamente leal hacia los Cinco y estaba orgullosa de ser su amiga.
Había corrido dos aventuras con ellos. Era una pícara gitanilla, pero una buena y leal amiga. Su padre estaba en la cárcel y ella vivía con la prima de Juana. Y por primera vez en su vida ¡iba a la escuela!
Una serie de TV: 
Y siguiendo con gitanos, ahora irlandeses... Peaky Blinders es una serie de la BBC creada por Steven Knight y protagonizada por Cillian Murphy.

Se trata de una familia de gánsters de orígen gitano asentada en Birmingham justo despuñes de la Primera Guerra Mundial. Las acciones de la familia son dirigidas por el peligroso jefe Tommy Shelby.

La serie va por la tercera temporada. Yo he visto las dos primeras y no tienen desperdicio. ¿Cómo te puede caer tan bien alguien tan remalo como Tommy Shelby? Tendréis que ver la serie para descubrirlo.

Os dejo el tema principal de la serie, que le va que ni pintado. "Red Right Hand" es una canción de Nick Cave and the Bad Seeds que apareció por primera vez en 1994. La letra está inspirada en el "El paraíso perdido" de Milton. Habla de la mano vengativa de Dios.

"Una tormenta está formándose y por allí viene un hombre alto y apuesto con un sobretodo negro y polvoriento con su mano derecha roja"


lunes, 16 de mayo de 2016

Tarta mousse de fresa

Estamos en plena temporada de fresas, así que os propongo una buena forma de disfrutarlas.

Se trata de una tarta mousse muy cremosa con una cubierta de gelatina de fresa. Para las dos texturas he usado gelatina neutra.

Es la segunda vez que hago esta tarta. La semana pasada utilicé un molde tipo plumcake de cristal y la verdad es que fue mucho más fácil y rápido desmoldarlo que el redondo que he usado esta vez. No sé si con un molde de silicona se hará mejor. Otra opción que se desmoldaría con más facilidad es hacerla en un molde desmoldable colocando una base de galletas como las en las tartas de queso frías. En este caso haríamos la mousse de fresa, introduciríamos el molde en la nevera por lo menos cuatro horas, luego le colocaríamos encima la gelatina de fresa y volveríamos a dejarla en la nevera hasta que se solidificara.

Le he puesto unas hojas de hierbabuena para adornar y me ha gustado mucho el contraste de sabor con la fresa. Usaré esta combinación en otras preparaciones.

La receta la he sacado del blog Silvita aunque le he dado una presentación distinta y he acelerado un poco el proceso para que cuajara la gelatina metiendo el molde previamente en el congelador y también después de verter el puré de fresa.



Ingredientes: Para un molde de cristal redondo de 20 cm de diámetro.

Mousse:

  • 250 g de fresas frescas.
  • 125 g de azúcar.
  • 250 d de nata para montar (35% MG).
  • 4 hojas de gelatina neutra Vahíné®.

Gelatina de fresas:

  • 100 g de fresas frescas.
  • 25 g de azúcar.
  • 2 cucharadas de agua.
  • 2 hojas de gelatinaVahíné®..

Decoración:

  • 5 o 6 fresas.
  • Unas hojas pequeñas de hierbabuena.
  • 25 g de azúcar,
  • 25 ml de agua.


Elaboración:
Gelatina de fresa:

  1. Pondremos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten durante el tiempo que indique el fabricante.
  2. En una cacerola colocaremos las fresas, el agua y el azúcar y las coceremos unos 5 o 6 minutos.
  3. Trituraremos las fresas, colaremos en puré obtenido y le agregaremos las hojas de gelatina. Si es necesario volveremos a poner el puré tamizado en el fuego para que se funda bien toda la gelatina.
  4. Vertermos el puré en el recipiente que vayamos a utilizar (que previamente habremos metido en el congelador durante media hora).
  5. Volveremos a introducir el molde en el congelador y lo mantenemos por lo menos media hora, luego lo pondremos en la nevera y empezaremos a hacer la mousse de fresa.

Mousse de fresa:

  1. Pondremos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten durante el tiempo que indique el fabricante.
  2. Trituraremos las fresas y colaremos en puré obtenido. 
  3. Agregaremos el azúcar y las pondremos a calentar un poco en un cazo.
  4. Incorporaremos la gelatina y removeremos la preparación para que se disuelva.
  5. Apartaremos el cazo del fuego y dejaremos que pierda temperatura.
  6. Batiremos la nata con unas varillas hasta que esté semimontada.
  7. Mezclaremos la nata y el puré de fresa con ayuda de una espátula y con movimientos envolventes hasta que se integre todo bien.
  8. Verteremos el preparado sobre la gelatina que teníamos preparada e introduciremos el molde en la nevera por lo menos cuatro horas. Mejor si hacemos el dulce de un día para otro.
Cómo desmoldaremos la tarta:

  1. Si hemos utilizado un molde de cristal: calentaremos agua y la colocaremos en un recipiente en el que podamos bañar el molde de cristal durante unos minutos. 
  2. Calentaremos un cuchillo y lo pasaremos con cuidado por los bordes de la tarta.
  3. Colocaremos un plato sobre el molde y le daremos la vuelta. Agitaremos ligeramente hasta que caiga la tarta en el plato.

Decoración:

  1. Haremos un jarabe con el azúcar y el agua.
  2. Laminaremos las fresas.
  3. Tanto las láminas de fresa como las hojas de hierbabuena las iremos bañando en el jarabe antes de colocarlas sobre la superficie de la tarta para formar la decoración deseada.


Una película:
Como me ha quedado un postre muy rosa, os voy a proponer una película rosa también. Leer novela rosa, no leo, pero seguro que he comentado otras veces cuanto me gustan las películas románticas. Y si hay una peli rosa que he visto tropecientas veces esa es Notting Hill. Esta película dirigida por Roger Michell en 1999 está protagonizada por la maravillosa Julia Roberts y Hugh Grant, que aquí está particularmente adorable. Ahora bien, el que tiene una presencia impagable es Rhys Ifans. Grandioso el muchacho, de verdad.

Os dejo el trailer de la película. 



Un disco:
Y si la película la he visto mil veces, el álbum de la banda sonora lo habré escuchado un millón. Os pongo "Ain´t no sunshine" con una escena que me gusta mucho, pero todo el disco merece la pena porque está lleno de joyitas.

La canción está compuesta e interpretada por Bill Withers y apareció en su primer álbum en 1971. Está considerada una de las 500 mejores canciones de la historia para la revista Rolling Stone.


domingo, 1 de mayo de 2016

Magdalenas de requesón y frambuesa

Gracias a la propuesta de Recetario mañoso de este trimestre estoy descubriendo usos para el requesón que no se me habían ocurrido. Os voy a dejar unas magdalenas que son fruto de un par de experimentos.

Después de un intento fallido, creo que esta vez he dado con una buena combinación de ingredientes y condiciones de horneado y me han quedado unas magdalenas bien chulas con su buen copete y que están  ricas, ricas. La inspiración la he tomado de unas magdalenas de nata de un blog que sigo. He cambiado bastante la receta, pero la base la he mantenido.

A estas magdalenas les he añadido mermelada de frambuesas y si os decidís a hacerlas así os tengo que hacer un par de advertencias. Si colocáis la mermelada en la superficie de la masa y no la tapáis os va a quedar un agujero bastante feo con la mermelada. Si hacéis como yo y ponéis un poco de mermelada dentro de la masa tenéis que saber que si está muy superficial o ponéis mucha cantidad se os puede derramar algo de la mermelada porque hierve y rebosa. Así es que mi consejo es que coloquéis la mermelada a media altura dentro de la masa, de esta forma, si se abre la magdalena, la mermelada que sube a la superficie queda bien y no se sale demasiado, y si la magdalena no se abre, la mermelada quedará en el medio y os la encontraréis al morderla. A mí me gustan de las dos formas. 

Fuente: Aroma de canela y limón



Ingredientes: Para unas 24 magdalenas (aunque depende de cuánto las llenéis).
  • 350 de harina de pastelería
  • 200 g requesón.
  • 250 g de azúcar blanquilla más un poco para la superficie de las magdalenas.
  • 125 ml de aceite de girasol.
  • 3 huevos grandes.
  • 1 cucharada de mermelada de frambuesa más media cucharadita para cada magdalena. Si preferís no ponerle mermelada, aromatizad la masa con una cucharadita de vainilla o con la ralladura de un limón. 
  • 16 g de levadura química (un sobre de Royal).

Elaboración:
  1. Precalentaremos el horno a 200º C con la resistencia de arriba y de abajo.
  2. Batiremos muy bien los huevos con el azúcar hasta que blanqueen e incorporaremos seguidamente el aceite poco a poco mientras seguimos batiendo. Uno de los secretos para que las magdalenas salgan con "copete" es meter bastante aire en la masa. Si tenéis una batidora de varillas, mejor.
  3. Agregaremos el requesón y una cucharada colmada de mermelada y lo integraremos todo bien. 
  4. Añadiremos la harina tamizada junto a la levadura y removeremos hasta que sea una masa homogénea.
  5. Dispondremos las cápsulas en una bandeja de hornear magdalenas o en moldes de silicona. Es importante que no pongáis las cápsulas directamente en una bandeja porque se os derramará el contenido. 
  6. Llenaremos las cápsulas hasta más o menos un tercio de su capacidad, agregaremos media cucharadita de mermelada en el centro y cubriremos con masa hasta completar algo más de la mitad del molde.
  7. Añadiremos un poco de azúcar en la superficie de la magdalena justo antes de meterlas al horno.
  8. Una vez en el horno, bajaremos la temperatura a 180º C con resistencia de abajo y aire durante 20 minutos. Os tienen que quedar doradas. Aviso para navegantes: no abráis el horno mientras cocéis las magdalenas porque, si han subido y no están hechas todavía, se os van a hundir en el centro. 



Un libro:
El libro con el que voy a maridar estas magdalenas fue escrito por Oscar Wilde en 1895 y es una divertida obra de teatro, una comedia de enredo. El título original es "The importance of being Earnest". Es un juego de palabras que en la traducción española se perdió. Aquí lo tradujeron como "La imporancia de llamarse Ernesto", pero debería haberse titulado algo así como "La importancia de ser Honesto", jugando con el nombre y el adjetivo.

Bueno, os preguntaréis a qué viene eso de maridar esta obra con las magdalenas. Pues resulta que en el texto original inglés hay una escena en la que uno de los protagonistas come muffins. En las traducciones al castellano que he mirado lo traducen como "pastas" o "pastelillos". En la versión original de la película que os propondré a continuación están comiendo muffins, pero aquí lo han traducido como tostadas. Y en una versión de "Estudio 1", aquel programa de teatro que ponían hace mil años en RTVE, lo que comen son buñuelos. Ya veis, hay para todos los gustos.

"     JACK. -No me explico cómo puedes estar ahí sentado, comiendo tranquilamente magdalenas cuando nos encontramos en un apuro tan terrible como éste. Me pareces completamente inhumano. 
     ALGERNON. -Si es que no puedo comer magdalenas con el ánimo agitado. Me mancharía los puños de manteca con toda seguridad. Hay que estar siempre muy tranquilo para comer magdalenas. Es la única manera de comerlas.      
JACK. -Te digo que es inhumano comer magdalenas de cualquier manera en las circunstancias actuales.      
ALGERNON. -Cuando tengo algún apuro, lo único que me consuela es comer. En efecto, cuando tengo un verdadero apuro gordo, todos los que me conocen íntimamente podrán decirte que me niego a todo, menos a comer y a beber. En este momento estoy comiendo magdalenas porque soy desgraciado. Y además que me gustan especialmente las magdalenas. (Se levanta.)"

Una película:
Como he dicho en el apartado del libro, os voy a proponer una adaptación al cine de la obra de Wilde. "La importancia de llamarse Ernesto" que se estrenó en 2002 fue dirigida por Oliver Parker y protagonizada por Colin Firth y Rupert Everett. Las interpretaciones son muy buenas.