miércoles, 25 de noviembre de 2015

Rollitos de membrillo y mascarpone

Ya sé que el refrán no dice "Membrillo con queso sabe a beso", pero el membrillo y el queso se llevan muy bien y esta combinación que traigo hoy, no sé si sabe a beso, pero está muy rica.

Hace poco participé en un concurso de postres que se celebró para inaugurar una tienda de Zaragoza. Mi amiga Alicia y yo caímos por allí de pura casualidad y, como sobrevalora mucho mis dotes culinarias, me convenció para que me presentara. Aunque me puse bastante nerviosa, me lo pasé bien. No gané, claro, pero aprendí técnicas nuevas elaborando el dulce (mucho más complicado que los que suelo poner en el blog) y saqué algunas ideas de los otros participantes. Esta receta de hoy es un ejemplo de ello.

El postre "inspirador", y ganador del tercer premio del concurso, era un Dulce de membrillo y manzana relleno de una crema con queso Idiazabal. En la presentación se usaron galletas caseras hechas con aceite de oliva y unas flores comestibles (violetas y alguna otra que no recuerdo) muy "de diseño". 

Yo os dejo mi versión "de andar por casa" que ha quedado bastante resultona y, como he comentado antes, está muy rica. Las galletas no son solo de adorno, al comer el rollito tenéis que ir cogiendo galleta y veréis que le proporciona un toque un poco crujiente y un contraste de sabor que le va muy bien.

Si queréis hacer los rollitos necesitaréis un Dulce de membrillo que tenga consistencia pero que no se rompa al enrollarlo. Lo comento porque algunos de los que se comercializan son muy densos, casi una crema. Otra advertencia es que tiene que ser un bloque con algo de altura para que podáis cortar rectángulos lo suficientemente grandes como para enrollarlos. Yo hice la Carne de membrillo y la guardé en un recipiente que me diera esa altura que buscaba.

Edito esta entrada el día 2 de Diciembre de 2016 porque la autora en la que me basé, Teresa, tiene publicada en su blog la receta original. El enlace al blog "Nata y nuez": Canelones de membrillo y manzana con mousse de idiazábal y cookies de aceite de oliva y nuez




Ingredientes: Para 12 rollitos.
  • 300 g de carne de membrillo (más o menos, ya que depende del grosor que le deis a los rollitos).
  • Crema de queso:
    • 150 g de Mascarpone.
    • 75 g de azúcar glas. 
    • 65 ml de nata para montar.
  • Para adornar la presentación: Unas galletas desmenuzadas y hojas de menta.
Preparación:
  1. Cortaremos rectángulos de la carne de membrillo, lo suficientemente finos como para que se doblen pero no se rompan. 
  2. Formaremos unos rollitos y los dejaremos puestos "en pie" sobre un plato y los reservaremos en la nevera.
  3. Para hacer la crema de queso:
    • Montaremos la nata firme, pero sin dejar que se nos haga mentequilla.
    • Colocaremos en un cuenco el Mascarpone con el azúcar y lo batiremos con unas varillas hasta formar una crema.
    • Uniremos con una lengua de cocina la nata con el queso hasta que quede integrado.
  4. Pondremos la crema en una manga pastelera, o en una jeringa de hacer churros, y rellenaremos los rollitos.
  5. Desmenuzaremos las galletas y las usaremos para presentar el plato.

Una canción:
La Carne, o Dulce de membrillo me trae recuerdos de la infancia. Era un dulce que solían tener tanto mi madre como mi abuela en la nevera y me lo daban para merendar muchas veces. La canción, además de tener ese "Sweet" del título, habla de cómo la sonrisa de la mujer que inspiró la canción transporta al cantante de los Guns N´Roses a la niñez, entendida esa infancia como un refugio seguro.

"Sweet Child O´Mine" fue publicada en el primer álbum de Guns N´Roses en 1987. La letra está dedicada a la entonces novia de Axl Rose. Esta canción, además de ser una de las más famosas del grupo, también contiene uno de los Rifts de guitarra más conocidos de la historia.


Un libro:
Y la novela la voy a maridar por contraste...Si la canción anterior hablaba de ese refugio seguro de la infancia, el libro que propongo cuenta lo contrario. Los protagonistas de esta novela tiene en común una infancia infeliz y nada segura. 

"Expedientes" es la primera novela de una saga protagonizada por el detective Jackson Brodie que está escrita por la británica Kate Atkinson en 2004. Además de ser una muy buena novela policíaca, lo que más me gusta de ella son sus personajes todos inolvidables y carismáticos. 

Empieza así:
¿Hasta qué punto fue cuestión de suerte? Una ola de calor en plenas vacaciones escolares, justo cuando tocaba. Cada mañana el sol se levantaba mucho antes que ellos, burlándose de las finísimas cortinas que pendían lánguidas ante las ventanas del dormitorio; un sol que ya prometía ser ardiente y pegajoso antes siquiera de que Olivia abriese los ojos. Olivia, tan fiable como un gallo, siempre la primera en despertar, por lo que nadie en la casa se había preocupado en utilizar un despertador desde su nacimiento, tres años antes.
Olivia, la menor y la que por tanto dormía entonces en la pequeña habitación de atrás decorada con papel pintado de motivos infantiles, una habitación que todas habían ocupado y de la que cada una se había visto a su vez desbancada. Olivia, una verdadera monada en opinión de todos, incluso de Julia, a quien le había llevado mucho tiempo superar el hecho de verse desplazada como el bebé de la casa, posición que había ocupado durante cinco satisfactorios años antes de que llegara Olivia.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Carne de membrillo

Dicen que el membrillero crece y es capaz de dar frutos en casi cualquier clima y en terrenos difíciles, tal vez sea por eso que, primero los griegos y después los romanos, asociaban esta fruta con la fertilidad. Tanto Afrodita como Venus se representan a menudo con un membrillo en la mano. A estas diosas se les ofrecía la fruta para conseguir fecundidad y amor. 

Había una costumbre entre estos pueblos que consistía en dar de comer membrillo a las novias antes de ir a la cámara nupcial para hacer más aromático el primer beso. También he leído que el membrillo lo tenían que compartir los esposos en su noche de bodas. Supongo que el membrillo se lo darían ya endulzado porque "a palo seco" no hay quien se lo coma. 

Esa costumbre de comer membrillos después de la boda no la he visto nunca, pero lo que sí he visto es guardar estas frutas en los armarios para perfumar la ropa. Además de por su aroma cuentan que aseguraban la armonía en el hogar.

No sé si mejora la fertilidad o no, ni si asegura paz en la casa, pero lo que sí está demostrado es que el membrillo tiene propiedades terapéuticas sobre el aparato digestivo y que está muy rico.

Una forma en la que se consume con frecuencia la carne de membrillo es con queso, podéis ver una forma de presentación en las fotografías. La próxima semana pondré otra forma bastante resultona en la que podemos consumir este dulce.

Hay varias maneras de hacer carne de membrillo, os propongo una muy sencilla y rápida, aunque he comprobado que no es una ciencia exacta porque, haciendo lo mismo, con algunos membrillos me ha quedado una crema y con otros me ha quedado la consistencia perfecta como para cortarlos, como la que veis en la foto. Supongo que algunos membrillos tienen más pectina que otros. De todas formas, si queda con textura crema, se pueden hacer unas recetas que resultan más difíciles si se trata de un membrillo más consistente. 


Ingredientes:
Para obtener unos 500g de Carne de membrillo.

Las cantidades que os pongo son "redondas" para que os hagáis una idea, pero realmente lo que hago es poner un 20% menos de azúcar que de membrillo.
  • 300 g de membrillo cocido y escurrido.
  • 240 g de azúcar blanquilla.
  • Unas gotas de limón.
  • Agua para cocer: la suficiente para que queden cubiertos.

Elaboración:
  1. Pelaremos los membrillos, les retiraremos el corazón porque es muy duro los troceamos y los coceremos en agua con unas gotas de limón. Cuando estén blandos, cosa que puede costar entre 7 y 10 minutos, dependiendo del tamaño en el que lo hayáis cortado, los sacaremos del agua y los dejaremos en un escurridor para que pierdan el agua.
  2. Pesaremos el membrillo escurrido y le añadiremos azúcar en una cantidad más o menos de un 20% menos de peso. Lo pondremos en una cacerola y lo coceremos entre media hora y tres cuartos. Veréis que está muy líquido.
  3. Trituraremos la preparación con una batidora, así veréis que se esperará bastante.  Seguiremos cociendo y removiendo sin parar hasta que espese lo suficiente como para que, al poner la cuchara de madera clavada en el medio de la preparación, se mantenga en pie (ya sé que es poco científico). Media hora más o menos a fuego medio (en una vitrocerámica que vaya de 1 a 9, lo he tenido al 4).
  4. Para guardar la preparación usaremos un recipiente de cristal (hay que tener cuidado al poner el membrillo en el recipiente de cristal, tenéis que dejar que se enfríe bastante porque se os puede romper con el choque térmico) o de plástico y dejaremos el dulce en la nevera hasta su consumo.
Observación:
  1. El color del membrillo se debe en parte a lo que se oscurezca por un proceso de oxidación mientras lo cortamos, Hay algunos membrillos que se oxidan menos y queda una preparación muy clara. Si lo queréis más oscuro tengo un truco que tal vez no sea muy ortodoxo pero funciona: Colocarenos en otra cacerola una cucharada o dos colmadas de azúcar seco, la calentaremos y dejaremos que caramelice hasta que tenga un color dorado oscuro, echaremos este caramelo al membrillo mientras todavía esté hirviendo para que no haya choque térmico y  lo removeremos muy bien.

Un libro:
Y hablando de membrillos que aromatizan armarios roperos...el armario más famoso de la literatura fantástica es aquel que llevaba derechito a Narnia.

El primer libro de la saga "Las crónicas de Narnia" se titula "El león, la bruja y el armario" y fue escrito en 1950 por L.S. Lewis. La historia empieza cuando los niños protagonistas van a vivir a una casa de campo para alejarse de los bombardeos de Londres durante la 2ª Guerra Mundial. 

Llevada por la curiosidad la más pequeña de los niños se adentrará en un armario y acabará llegando a un mundo fantástico: Narnia.

¿Qué habría dentro del armario? Valía la pena averiguarlo, aunque, seguramente, estaría cerrado con llave. Para su sorpresa, la puerta se abrió sin dificultad. Dos bolitas de naftalina rodaron por el suelo.La niña miró hacia el interior. Había numerosos abrigos colgados, la mayoría de piel. Nada le gustaba tanto a Lucía como el tacto y el olor de las pieles. Se introdujo en el enorme ropero y caminó entre los abrigos, mientras frotaba su rostro contra ellos. Había dejado la puerta abierta, por supuesto, pues comprendía que sería una verdadera locura encerrarse en el armario. Avanzó algo más y descubrió una segunda hilera de abrigos. Estaba bastante oscuro ahí adentro, así es que mantuvo los brazos estirados para no chocar con el fondo del ropero. Dio un paso más, luego otros dos, tres... Esperaba siempre tocar la madera del ropero con la punta de los dedos, pero no llegaba nunca hasta el fondo.—¡Este debe ser un guardarropa gigantesco! —murmuró Lucía, mientras caminaba más y más adentro y empujaba los pliegues de los abrigos para abrirse paso. De pronto sintió que algo crujía bajo sus pies.«¿Habrá más naftalina?», se preguntó.Se inclinó para tocar el suelo. Pero en lugar de sentir el contacto firme y liso de la madera, tocó algo suave, pulverizado y extremadamente frío. «Esto sí que es raro», pensó y dio otros dos pasos hacia adelante.Un instante después advirtió que lo que rozaba su cara ya no era suave como la piel sino duro, áspero e, incluso, clavaba.—¿Cómo? ¡Parecen ramas de árboles! —exclamó.

Una canción:
Bueno, pues la canción va por lo de las diosas de la Fertilidad, en realidad por Venus. 

La canción que pongo se titula "Venus" y aparece en un álbum titulado "Atlas" publicado por el grupo americano Sleeping at last en 2014. 

Escuchar el disco completo es una experiencia dulce y relajante. 



sábado, 7 de noviembre de 2015

Tarta de boniato

¡Mira que es fotogénico el otoño! Los colores ocres y rojos combinados con distintos tonos de verde que todavía perduran, hacen de los parques y bosques todo un espectáculo. Posiblemente los boniatos son de lo menos fotogénico que tiene el otoño, y la tarta de boniato tampoco es especialmente vistosa, pero ya veis que añadiéndole unas hojas secas las fotografías han quedado bastante apañadas.

Por lo que he leído, el pastel de boniato tiene su origen entre la población esclava de EEUU. Parece que adaptaron este producto a su cocina porque les recordaba al ñame. La receta de la famosa "Sweet potato pie" aparece por primera vez en el primer libro de Abby Fisher´s. Esta señora trabajó como cocinera en alguna plantación del sur de los EEUU y, tras liberarse de la esclavitud, adquirió fama y publicó un libro en el que recogía recetas del viejo sur, como ella lo denominó.

Con las cantidades que he puesto en los ingredientes podéis hacer una tarta grande o cuatro tartaletas. Cada tartaleta es para dos personas porque la tarta es contundente. La tarta sola ya queda bastante rica, pero se suele consumir con merengue que le aporta un toque suave y fresco. Si tenéis tiempo podéis hacer la receta con la base que os propuse en La tarta de higos y almendras, pero si vais con prisa, como ha sido mi caso, utilizad masa quebrada de la que venden preparada. 



Ingredientes: 

Para un molde de 20 cm de diámetro y 8 raciones o 4 tartaletas de 12 cm y 2 raciones cada una.
  • Una base de masa quebrada (en mi caso de la marca Hacendado).
  • 300 g de puré de boniato.
  • 300 g de azúcar blanco o moreno.
  • 2 huevos grandes.
  • 40 g de mantequilla.
  • 1 cucharada de postre de canela.
  • 1/2 cucharada de postre de jengibre.
  • 1/4 de cucharada de postre de nuez moscada.
  • La ralladura de un limón grande.
Para acompañar:
  • Merengue.
Preparación:
  1. Precalentamos el horno a 180º C.
  2. Estiraremos un poco la masa y forraremos el molde que vayamos a utilizar. Pincharemos toda la base de la masa con un tenedor para que no suba.
  3. Asaremos los boniatos en el microondas, los pelaremos y los aplastaremos haciendo un puré.
  4. Añadiremos al boniato las especias y la ralladura de limón.
  5. Agregaremos la mantequilla fundida.
  6. Batiremos los huevos y los incorporaremos a la preparación anterior.
  7. Llenaremos el molde hasta algo más de la mitad porque la crema sube en el horno. 
  8. Colocaremos la bandeja a media altura y hornearemos unos 45 minutos a 180º C con calor arriba y abajo. 
  9. Pincharemos con un palillo la tarta para ver si ya está hecha. Tiene que salir limpio.
  10. La sacaremos del horno y la desmoldaremos cuando esté totalmente fría.
  11. Yo le he puesto un merengue italiano porque queda muy firme y brillante. Podéis encontrar la receta del Merengue italiano en este blog.


Un libro: 

Y a propósito de la fotogenia os propongo un libro de Oscar Wilde. "El retrato de Dorian Gray" se publicó en 1890 en una revista, posteriormente el escritor haría modificaciones y publicaría el resultado ya como novela en 1891. Es una novela de terror de estilo gótico que habla sobre la belleza, la juventud y la envidia. Muy recomendable.
Harry - dijo Basil Hallward, mirándolo directamente a los ojos -, todo retrato que se pinta de corazón es un retrato del artista, no de la persona que posa. El modelo no es más que un accidente, la ocasión. No es a él a quien revela el pintor; es más bien el pintor quien, sobre el lienzo coloreado, se revela. La razón de que no exponga el cuadro es que tengo miedo de haber mostrado el secreto de mi alma.
- Y, ¿cuál es ...? -preguntó.
- Te lo voy a decir - respondió Hallward; pero lo que apareció en su rostro fue una expresión de perplejidad. -Soy todo oídos, Basil - insistió su acompañante, mirándolo de reojo.
- En realidad es muy poco lo que hay que contar, Harry - respondió el pintor -, y mucho me temo que apenas lo entenderías. Quizá tampoco te lo creas.
(...)- Es una historia muy sencilla - dijo el pintor después de algún tiempo -. Hace dos meses asistí a una de esas fiestas de lady Brandon a las que va tanta gente. (...) Al darme la vuelta vi a Dorian Gray por vez primera. Cuando nuestros ojos se encontraron, me noté palidecer. Una extraña sensación de terror se apoderó de mí. Supe que tenía delante a alguien con una personalidad tan fascinante que, si yo se lo permitía, iba a absorber toda mi existencia, el alma entera, incluso mi arte. Yo no deseaba ninguna influencia exterior en mi vida. Tú sabes perfectamente lo independiente que soy por naturaleza. Siempre he hecho lo que he querido; al menos, hasta que conocí a Dorian Gray. Luego..., aunque no sé cómo explicártelo. Algo parecía decirme que me encontraba al borde de una crisis terrible. Tenía la extraña sensación de que el Destino me reservaba exquisitas alegrías y terribles sufrimientos. Me asusté y me di la vuelta para abandonar el salón. No fue la conciencia lo que me impulsó a hacerlo: más bien algo parecido a la cobardía. No me atribuyo ningún mérito por haber tratado de escapar.


Una película:

Me vais a permitir proponer una película que asocio con la fotogenia. Se trata de "El río de la vida" dirigida por Robert Redford en 1992. Y por qué esta asociación de ideas, os preguntaréis, pues además de por ser una película con una fotografía impresionante, uno de los protagonistas es Brad Pitt. Y es que, óiganme gente,  Brad Pitt era en aquella época muy, pero que muy fotogénico y en esa pelí lo sacaron especialmente guapo.

Me gusta mucho Brat Pitt, se nota ¿no? Hoy nadie discute que, además de seguir siendo muy guapo, es un gran actor.


domingo, 1 de noviembre de 2015

Dulce de boniato

He estado leyendo sobre el boniato y es la leche. Es una gran fuente de vitamina A y potasio, mejora el estado cardiovascular e inmunológico, aporta mucha energía, se digiere muy bien, tiene mucha fibra...en fin, que hay que comer boniatos, oye. 

En Aragón y Cataluña se consume durante el otoño y es tradicional el día de Todos los Santos. Se suele comer asado al mismo tiempo que las castañas. También se pueden elaborar con él dulces típicos como panellets y empiñonados.

Es la primera vez que preparo y como boniatos, así que he estado buscando recetas por la web. Como siempre, he hecho caso a medias. Lo primero que he puesto de mi cosecha es que no los he cocido. Como parecen patatas pensé que se harían muy bien en el microondas. Para qué los vas a cocer si luego tienes que ponerlos a escurrir. En el microondas se cocinan muy rápidamente y las recetas que he hecho con ellos han quedado ricas. La fórmula del dulce que os propongo es sencilla: la misma cantidad de puré de boniato limpio que de azúcar, ralladura de limón y canela en polvo a discreción, vaya, que a gusto del consumidor. Si habéis caído por este blog antes sabréis que me gusta mucho la canela así que yo le pongo bastante, y el limón "lo cura todo" como decía El sombrerero loco en la Alicia de Disney, conque bastante también.

El primer uso que le di a este dulce fue  rellenar unas empanadillas dulces, o pastissets. Podéis encontrar la receta de la pasta de las empanadillas en la entrada de Tortas de alma. La semana que viene pondré la receta de una tarta de boniato que se hace añadiendo a esta receta básica muy pocos ingredientes más.


Ingredientes:
Con estas cantidades podéis hacer unos 36 pastissets. Así que con la receta de la masa de las Tortas de alma podéis hacer dos veces.
  • 500 g de puré de boniato.
  • 500 g de azúcar blanquilla.
  • La ralladura de un limón grande.
  • 1 cucharadita de canela.
Elaboración:
  1. Asamos los boniatos limpios y con la piel en el microondas hasta que queden blandos, cada microondas es un mundo  por lo tanto tenéis que ir comprobando el estado de los tubérculos cada poco tiempo. Poned primero unos 10 minutos al máximo de potencia y luego ya iréis valorando.
  2. Pelaremos los boniatos, los aplastaremos bien y les añadiremos el azúcar, la ralladura de limón y la canela. 
  3. Colocaremos los ingredientes en el fuego y los coceremos unos 5 minutos para que se funda el azúcar y se integren bien. 
  4. Verteremos el dulce en un recipiente que guardaremos en la nevera hasta su utilización.


Un libro:
¿A qué os suena la palabra boniato? A mí a insulto. ¡Mira que eres boniato! ¿Que no? Oye, a mí es lo que me sugiere...y si hay un personaje literario que me sugiere varios insultos como boniato, vago, irresponsable, egoísta...ese es Ignatius Reilly, el "asquerosico" protagonista de "La conjura de los necios" creado por John Kennedy Toole.

Como ejemplo del aspecto de Ignatius y de la relación con su pobre y sufrida madre os dejo un par de párrafos de las primeras páginas del libro:
"Una gorra de cazador verde apretaba la cima de una cabeza que era como un globo carnoso. Las orejeras verdes, llenas de unas grandes oreja, sobresalían a ambos lados como señales de gorro que indicasen dos direcciones a la vez. Los labios, gordos y bembones, brotaban protuberantes bajo el tupido bigote negro y se hundían en sus comisuras, en plieguecitos llenos de reproche y de restos de patatas fritas. (...) 
Cambiando el peso del cuerpo de una cadera a otra a su modo pesado y elefantíaco, Ignatius desplazó oleadas de carne que se ondularon bajo el tweet y la franela, olas que rompieron contra botones y costuras. Una vez redistribuido el peso de este modo, consideró el gran rato que llevaba esperando a su madre. Consideró en especial el desasosiego que estaba empezando a sentir. Parecía que todo su ser estuviera a pinto de estallar, desde las hinchadas botas de ante, y, como para verificarlo, Ignatius desvió sus ojos singulares hacia los pies. Los pies parecían hinchados, desde luego. Estaba decidido a ofrecer la visión de aquellas botas hinchadas a su madre como prueba de la consideración con que le trataba."
Una canción: 
Siguiendo con los insultos...os propongo una canción de mi lista de "canciones energizantes".

"American idiot" es la primera canción de un disco que lleva el mismo nombre. Es un álbum conceptual de los Green Day, concretamente su séptimo disco, editado en 2004. El protagonista del disco es "Jesus of Suburbia", un hombre común que odia su ciudad y a las personas cercanas a él. Casi todas las canciones son críticas contra la administración Bush y con la sociedad estadounidense contemporánea. El protagonista de la historia está cansado de ver cómo se deteriora la imagen de su país por culpa de un presidente como Bush y cómo provoca histeria colectiva entre los norteamericanos.