martes, 27 de octubre de 2015

Panellets

En la wikipedia dicen que los panellets datan del siglo XVIII, cuando se usaba como comida bendecida para compartir en las celebraciones religiosas. Se cree que tienen su origen en el norte de Europa donde, a consecuencia del intenso frío, se hacía necesario un alimento rico en calorías para soportar mejor la noche de difuntos, pero seguramente proceden de la repostería árabe, dada su composición a base de almendra y azúcar. 

Estos dulces quedan muy vistosos y son más fáciles de elaborar de lo que parece. La forma de hacer la masa base de mazapán la he tomado, más o menos, de un vídeo de El Forner De Alella. Los distintos tipos de panellets los he hecho también inspirándome en los vídeos de El Forner De Alella, mirando fotografías de internet y haciendo lo que se me ha ocurrido a mí, así que no están sacados de un sitio en concreto.

He puesto fotos individuales de cada clase porque, debo confesar, no se me ocurría cómo hacer una fotografía del conjunto que quedara chula y que se vieran bien pero creeros que, cuando están en una bandeja la colección completa, parecen de pastelería. Y están muy buenos, que es lo importante. Mis preferidos son los de piñones y los de almendras.

Tenéis que hacer la masa base por lo menos el día anterior al que vayáis a elaborar los panellets, así el azúcar queda bien integrado en la masa.

Ingredientes:
  • 500 g de almendra molida.
  • 500 g de azúcar normal.
  • 2 huevos.
  • 1 cucharada colmada de ralladura de limón.

Elaboración de la masa base:


Si tenéis una amasadora haced la masa con ella, yo tengo una pequeña batidora manual y le he puesto las varillas de amasar, luego  he refinado la masa con el rodillo. Se puede hacer a mano pero me parece muy engorroso.

Mezclaremos en un cuenco la almendra, el azúcar y la ralladura de limón. Añadiremos un huevo e iremos amasando, cuando esté integrado añadiremos el otro huevo y amasaremos hasta que se quede homogénea la masa. Veréis que la consistencia no es demasiado suave. Para refinar la masa la podemos hacer colocándola entre dos papeles de cocina y alisándola bien con un rodillo. La volvemos a doblar y de nuevo la estiraremos con el rodillo. Repetiremos cuatro o cinco veces este estirado y doblado (como se hace con el hojaldre) hasta que la masa quede bien lisa.

Lo mejor es separar la cantidad de masa que queramos utilizar para cada especialidad. Yo he hecho rulos de 100 g. Envolveremos cada rulo en papel film y los guardaremos en la nevera hasta el día siguiente.

Ingredientes y elaboración de cada panellet

Panellet de Piñones




Dejaremos los piñones durante al menos media hora macerando en huevo batido. Transcurrido este tiempo los escurrimos. Formamos bolas de unos 20 g de peso, las rebozaremos con los piñones y las volveremos a pintar con huevo antes de introducirlas en el horno.

Panellet de avellana y vainilla





Añadimos vainilla líquida a la porción de masa que vayamos a destinar a este tipo de Panellet, yo puse 1/2 cucharadita para 100 g. Integramos bien la vainilla y formarmos bolas de unos 25 g, las rebozaremos con azúcar blanquilla o vainillado. Chafaremos un poco el panellet y colocaremos una avellana en el centro (podéis poner media nuez o una almendra si os gusta más).

Panellet con carne de membrillo



El rollo de 100 g de masa base la estiramos con el rodillo en forma de rectángulo, de un grosor aproximado de 1/2 cm, pondremos una tira de carne de membrillo en el centro, calculando más o menos la mitad de anchura que el mazapán. Forraremos totalmente el membrillo con los laterales de la masa y cortaremos porciones de algo más de un dedo de anchura, Rebozamos la zona del mazapán con azúcar blanquilla. Yo le he hecho dos marcas en la superficie con una cucharilla. 

Panellet de almendra



Dejaremos las almendras durante al menos media hora macerando en huevo batido. Transcurrido este tiempo las escurrimos. Formamos cilindros de unos 20 g de peso, los rebozaremos con los piñones y los volveremos a pintar con huevo antes de introducirlos en el horno.

Panellet de chocolate




Añadimos chocolate en polvo sin azúcar a la porción de masa que vayamos a destinar a este tipo de Panellet, yo puse 5 g de chocolate para 100 g de masa base. Integramos bien el chocolate y formamos bolas de unos 25 g, las chafaremos un poco y le marcamos un pequeño hueco en el centro para que coloquemos el ganaché de chocolate una vez haya salido del horno.

El ganaché  lo he hecho con 50 g de chocolate de cobertura, 40 g de nata líquida para montar y 3 g de mantequilla. Tenemos que dejar que se enfríe a temperatura ambiente hasta que tome consistencia. No lo metáis a la nevera porque se endurece y no podréis rellenar el panellet.


Panellet con fruta confitada




Formamos bolas de unos 25 g, las rebozaremos con azúcar blanquilla mezclado con azúcar moreno. Aplastaremos un poco el panellet y colocaremos media guinda en el centro (podéis poner la guinda entera o cualquier tipo de fruta confitada que os guste).

Panellet de naranja




Preparación de la peladura de naranja confitada: cortaremos tiras de piel de naranja retirando la parte blanca. Herviremos las tiras tres veces cambiando el agua cada vez. Pondremos la misma cantidad de agua con azúcar (la cantidad que consideréis para la naranja que estéis utilizando) y volveremos a colocar las tiras al fuego un rato hasta que se queden confitadas. Dejaremos enfriar las tiras y las cortaremos en trocitos muy pequeños.

A la masa base le añadiremos los trocitos de naranja y formaremos bolas o "croquetas" de unos 25 g. Pintaremos la superficie con huevo batido antes de introducirlas en el horno. Una ver que las saquemos las pintaremos con chocolate de cobertura fundido.

Panellet de coco


A la masa base le añadiremos coco rallado, para 100 g he puesto una cucharada de coco,  formaremos bolas de unos 25 g. Pintaremos la superficie con huevo batido antes de introducirlas en el horno. Una ver que las saquemos las pintaremos con chocolate de cobertura fundido. Podéis sumergir media bola en el chocolate como he hecho yo o entera.

Panellet de café


Añadimos café soluble a la porción de masa que vayamos a destinar a este tipo de Panellet, yo puse una cucharada colmada de café para 100 g de masa base. Integramos bien el café y formamos "croquetas" de unos 25 g. Con el mango de una cucharilla les marcaremos la hendidura central para darle aspecto de grano de café. Espolvorearemos con azúcar glass antes de meterlas en el horno.

Horneado:
Precalentamos el horno a 200º con la resistencia de arriba y aire (si lo tenéis, si no es así, sin aire). Pondremos los panellets en una bandeja a media altura y los iremos observando hasta que veamos que están ligeramente dorados. Unos 6 o 7 minutos.

Los sacaremos y los colocaremos en una rejilla hasta que se enfríen. Para sacarlos utilizaremos una paleta de silicona para no romperlos.

Un libro 
Aunque los panellets se elaboran también en Aragón, Valencia y Baleares, donde más fama tienen y con la comunidad que yo los asocio es con Cataluña así que...hace poco he descubierto a una escritora catalana que se llama Rosa Ribas. De momento, el libro que más me ha gustado de ella es "El gran frío", escrito a cuatro manos con Sabine Hoffman y empieza así:
"No me gusta este juego. No lo entiendo. ¿Hay que quedarse quieto?¡El escondite! ¿Es el escondite? Pero ¿dónde están los otros? No me gustan los juegos queno entiendo. 
–Pili, no me gusta este juego. Venga, levántate. ¿Por qué no se levanta?¡Qué risa! Lleva los zapatos mal puestos. Al revés. El derecho, en el pie izquierdo y el izquierdo, en el pie derecho. Antes, cuando madre tenía mucha prisa, a veces me ponía los zapatos al revés, pero ahora me los pongo yo solo y siempre lo hago bien. Casi siempre. El otro día, padre me gritaba y me aturullé. Es que me gritaba y decía que, además de tonto, soy lento, y por eso me puse los zapatos al revés. No le dije nada. Si no, me hubiera pegado. Pero dolía y, además, me caí. 
–Pili, ¿te has caído? ¿Te has hecho daño? ¿Por qué no te mueves?" 

Una canción:

Y siguiendo con Cataluña..."El último de la fila" mi grupo catalán preferido. Pongo la canción "Dios de la lluvia", pero podría haber elegido otras muchas que también me gustan. Esta canción aparece en el disco "Como la cabeza al sombrero".




sábado, 24 de octubre de 2015

Tarta de queso en blanco y negro

Otra tarta de queso para la colección y, después de la Tarta de queso al horno, es mi preferida. Esta vez tiene dos partes: una blanca muy cremosa y otra negra que lleva chocolate.

A mí me parece elegantona así que puede ir en el postre de una comida de celebración. Se puede hacer más refinada adornándola con unas virutas de chocolate en lugar de las bolitas que he puesto, o se me ocurre que poniendo una salsa de chocolate caliente al servirla quedaría muy bien.

Es una tarta fría que no necesita gelatina. La única dificultad es dejar bien nivelada la capa de chocolate y limpiar los bordes del molde para que la parte blanca no se tiña.

Yo no he usado una lámina de acetato en los bordes del molde, pero igual hubiera quedado mejor y sería más fácil de desmoldar.


Ingredientes:

Para la crema:
  • 200 ml de nata para montar.
  • 250 g mascarpone.
  • 150 g queso fresco para untar.
  • 100 g de azúcar blanco.
  • 150 g de chocolate para fundir Nestlé Postres Intenso ®. Que añadiremos solo a la mitad de la crema.
Base:
  • 150 g de galletas Maria
  • 10 g chocolate puro sin azúcar Valor ®
  • 80 g mantequilla.
Para decoración:
Bolas de cereales con chocolate de Hacendado ®

Elaboración:
Base de galletas:
  1. Picaremos las galletas hasta hacerlas polvo. 
  2. Fundimos la mantequilla y le añadimos el cacao.
  3. Mezclamos la mantequilla con el polvo de galletas y forraremos el fondo de un molde desmoldable de 22 cm.
Crema:
  1. Fundimos el chocolate al baño María o en el  microondas. Lo reservamos y dejamos que se temple un poco.
  2. Montamos la nata con el azúcar.
  3. Mezclamos el queso fresco con el Mascarpone y el azúcar.
  4. Añadimos la nata a la preparación de queso.
  5. Dividimos en dos la crema obtenida y la colocamos en recipientes separados.
  6. A una de las partes de crema le añadiremos el chocolate fundido.
Montaje:
  1. Volcaremos la crema con chocolate sobre la capa de galletas que hemos puesto en el molde. Tenemos que intentar que quede bien nivelada (no es sencillo porque queda bastante densa). Limpiaremos bien los bordes del molde con un papel de cocina. 
  2. Dejaremos que repose en la nevera durante unos 15 minutos.
  3. Verteremos la crema blanca sobre la de chocolate, la nivelaremos bien y cubriremos el molde con papel film.
  4. Dejaremos reposar la tarta en la nevera por lo menos 6 horas antes de consumirla. Mejor si lo hacemos de un día para otro.



Una canción:
¡Venga, por la parte blanca de la tarta os propongo una de los Mumford & sons! Este grupo es de esos de  folk rock que me gustan tanto. Son británicos y sus músicos tocan varios instrumentos cada uno. La canción que he elegido, a propósito de lo del blanco de la tarta, se titula "White Blank Page" y aparece en el álbum "Sigh no more" con el que debutó el grupo. Escuchad el disco completito porque no tiene desperdicio.

Un cuento:
Y a cuenta de la parte negra de la tarta... un cuento. Como se acerca Todos los Santos y la tradición manda leer y contar historias de terror, voy a poneros "El gato negro", un relato del gran Edgar Allan Poe. Fue publicado en el número del 19 de agosto de 1843 del periódico Saurday Evening Post de Filadelfia.

He buscado en Youtube y la interpretación que más me ha convencido ha sido la de un escritor argentino que se llama Alberto Laiseca. Apagad la luz y escuchad el cuento.



sábado, 17 de octubre de 2015

Galletas de manzana

Sigo buscando la galleta ideal para desayunar. A saber: saciante para que quite el hambre con el que me levanto todas las mañanas, sabrosa y, a ser posible, saludable. Para ello he utilizado harina integral, manzana y azúcar, también integral.

Modificad las especias a vuestro gusto. Yo le pongo mucha canela, pero podéis hacer que predomine el jengibre o incluso añadir un poquito de nuez moscada, eso ya lo decidís vosotros.

Como casi siempre que me "invento" galletas he tenido que ir modificando las cantidades de los ingredientes y el tiempo de horneado hasta que me ha gustado el resultado. Hacedlas y ya me contaréis.



Ingredientes: 
Para unas 18/20 galletas.
  • 300 g harina integral.
  • 150 g de Azúcar moreno de caña integral de Azucarera®.
  • Una manzana mediana (unos 100 g de manzana limpia).
  • 50 ml de aceite de girasol. 
  • 1 huevo grande.
  • 8g de levadura química.
  • 1 cucharadita de canela en polvo.
  • 1/2 cucharadita de jengibre molido.
Elaboración:
  1. Precalentaremos el horno a 200º con la resistencia de abajo y aire.
  2. Con una batidora haremos un puré con el aceite y la manzana pelada a trozos. 
  3. En un cuenco mezclamos el azúcar con el huevo, las especias y la levadura.
  4. Añadiremos a esta preparación el puré de manzana y aceite 
  5. Unimos la harina poco a poco con la mezcla anterior. Nos serviremos de una paleta de silicona para integrarlo todo. Quedará una preparación muy pegajosa
  6. Para dar forma a las galletas y que no se nos peguen en las manos nos las iremos mojando con  agua y les daremos forma de bolitas, las colocaremos sobre una bandeja de aluminio a la que habremos puesto papel de hornear. Aplastaremos las bolitas con los dedos húmedos y les haremos unos dibujos con un tenedor también mojado. 
  7. Hornearemos a 200º durante 20 minutos con la resistencia de abajo y aire. Colocamos la bandeja más cerca de abajo que de arriba. Se os pueden pegan un poco entre ellas porque la masa crece. 
  8. Sacaremos las galletas del horno y las colocaremos en una rejilla con ayuda de una rasera. Dejaremos que se enfríen por completo y luego las guardaremos en una caja de lata.

Un libro:
Como os he dicho, estas galletas las hago para desayunar. Y hablando de desayunos...os propongo "Desayuno en Tiffanys" de Truman Capote. En esta novela encontramos a Holly Golightly que es un personaje fascinante. Es una chica libre, aventurera y ambiciosa pero también es generosa e inocente en algunos aspectos. Una mujer que busca un lugar en el que sentirse segura para poder echar raíces.

Oye, ¿sabes esos días en los que te viene la malea?
- ¿Algo así como cuando sientes morriña?
- No - dijo lentamente -. No, la morriña te viene porque has engordado o porque llueve muchos días seguidos. Te quedas triste, pero nada más. Pero la malea es horrible. Te entra miedo y te pones a sudar horrores, pero no sabes de qué tienes miedo. Sólo que va a pasar alguna cosa maña, pero no sabes cuál. ¿Has tenido esa sensación?
- Muy a menudo. Hay quienes lo llaman angst.
- De acuerdo, Angst. Pero ¿cómo le pones remedio?
- No sé, a veces ayuda una copa.
- Ya lo he probado. También he probado con aspirinas. Rusty opina que tendría que fumar marihuana, y lo hice, una temporada, pero sólo me entra la risa tonta.
He comprobado que lo que mejor me sienta es tomar un taxi e ir a Tiffany´s. Me calma de golpe, ese silencio, esa atmósfera tan arrogante; en un sitio así no podría ocurrirte nada mal, sería imposible, en medio de todos esos hombres con los trajes tan elegantes, y ese encantador aroma a plata y a billetero de cocodrilo. si encontrase un lugar de la vida real en donde me sintiera como me siento en Tiffany´s, me compraría unos cuantos muebles y le pondría nombre al gato."

Una canción:
Y la canción, como ya os habréis imaginado, es la maravillosa Moon River que Audrey Hepburn interpreta en la película Desayuno con diamantes de Blake Edward. La canción fue compuesta para Audrey por Henry Mancini y la letra es de Jonny Mercer.


jueves, 1 de octubre de 2015

Mostillo de miel

Esta receta no la vais a poder hacer a no ser que, como a mí, os regalen agua de miel o tengáis colmenas. Y como os podréis imaginar este dulce es para los muy, muy lamineros.

En realidad el Mostillo propiamente dicho es el que se hace con mosto del vino, pero también se le da este nombre al que se elabora con el agua de limpiar los panales de miel y con el agua de cocer remolacha azucarera (como hacía mi madre algunas navidades). Los tres son muy ricos. 

A este tipo de dulces se los conoce con el nombre de Arrope, una palabra de origen árabe, y es una preparación tradicional en muchas comunidades españolas. La receta varía un poco de unas zonas a otras. Algunas solo llevan el jarabe dulce y la harina, otras llevan frutos secos, canela, cáscara de naranja o limón, e incluso trocitos de fruta fresca.

El pueblo de mis padres es de la provincia de Teruel y la receta de mi madre supongo que es la propia de la zona. Yo he hecho algunos cambios pero el resultado es muy similar. He usado Maizena en lugar de harina de trigo, también le he puesto un puñado de pasas que tenía por casa y le he dado un toque especiado usando canela.

En el pueblo de mis padres la consistencia del mostillo es gelatinosa, pero no en exceso y se tiene que poder comer con un tenedor. Tradicionalmente el postre se presenta en un plato o en una fuente, se corta una cuadrícula con el cuchillo y cada comensal va cogiendo "dados".


Ingredientes:
  1. 500 ml de agua de miel reducida y sin impurezas.
  2. 40 g de nueces a trozos gruesos.
  3. 20 g de almendras a trozos gruesos.
  4. 20 g de pasas.
  5. 70 g de Maizena®.
  6. La cáscara de una naranja sin la parte blanca y cortada a trocitos. 
  7. Ralladura de medio limón.
  8. Un trocito de canela en rama.
Elaboración:

  1. Si os dan el agua de miel tal cual sale de limpiar los panales tenéis que hervirla y limpiarla de impurezas. La cocción es de unas dos horas hasta que el agua reduzca casi a la mitad. En mi caso tenía 500 ml de agua ya limpia y reducida.
  2. Reservamos unos 150 ml de agua de miel en la que diluiremos la Maizena®.
  3. El resto del agua lo pondremos en el fuego, le añadiremos las pasas, la cáscara de naranja, la ralladura de limón y un trocito de canela en rama. Dejamos hervir unos 5 minutos. Agregamos las nueces y las almendras, y dejamos cocer otros 5 minutos. Sacamos la canela. 
  4. Añadimos la dilución de harina a la cacerola y dejamos que espese dando vueltas con la cuchara hasta que se nos separe la preparación del fondo.
  5. Vertemos el mostillo en platos, lo asentamos con unos golpecitos y dejamos que se enfríe a temperatura ambiente. Una vez frío lo tapamos con papel film y lo guardamos en la nevera.
  6. Es mejor comer el mostillo al día siguiente de hacerlo, pero no lo guardéis más de dos días porque cambia la textura.




Un libro:
Ya lo sé, ya lo sé, no es lo mismo agua de miel que hidromiel. La hidromiel es una bebida alcohólica, pero es que suena casi igual. Y oye, a mí me hablas de agua de miel y yo pienso en elfos. Pienso en elfos, en hobbits, en enanos... "El señor de los anillos", uno de los libros que más ha influido en mi vida lectora,  es el gran tótem de la literatura fantástica. La escribió John Ronald Reuel Tolkien, un escritor, poeta, lingüista, sesudo y seriote profesor universitario de Oxford. El párrafo que he escogido pertenece al primer libro: "La comunidad del anillo".
"Galadriel se levantó entonces de la hierba, y tomando una copa de manos de una doncella, la llenó de hidromiel blanco y se la tendió a Celeborn.—Ahora es tiempo de beber la copa del adiós —dijo—. ¡Bebed, Señor de los Galadrim! Y que tu corazón no esté triste, aunque la noche tendrá que seguir al mediodía, y ya la tarde lleva a la noche.En seguida ella llevó la copa a cada uno de los miembros de la Compañía, invitándolos a beber y a despedirse. Pero cuando todos hubieron bebido les ordenó que se sentaran otra vez en la hierba, y las doncellas trajeron unas sillas para ella y Celeborn. Las doncellas esperaron en silencio rodeando a Galadriel, y ella contempló un rato a los huéspedes. Al fin habló otra vez.
—Hemos bebido la copa de la despedida —dijo—, y las sombras caen ahora entre nosotros."
Una canción:
 De la banda sonora de la primera película de "El señor de los anillos", "La comunidad del anillo", pongo el segundo corte que se titula " Concerning Hobbits" y está compuesto por Howard Shore. ¡Venga, cerrad los ojos! Quedáis tramsportados directamente a La Comarca. ¡Qué bonito!