jueves, 29 de enero de 2015

Roscón


En Aragón hay muchas celebraciones en las que se come roscón. Además de ser popular el de Reyes como en toda España, se toman para San Blas, Santa Águeda y en Zaragoza lo comemos el día de San Valero.

Este santo fue obispo de Zaragoza en el siglo IV y es patrono de la ciudad. Como la festividad es el 29 de Enero suele estar presente el Cierzo y por eso el santo lleva el apodo de "Ventolero". 

También decimos que San Valero es "Rosconero". En nuestra ciudad las pastelerías se llenan de roscones y el ayuntamiento ofrece uno gigante para quienes se quieran acercar por la mañana a la plaza del Pilar.

He seguido la receta de Iban Yarza y, más o menos, las instrucciones que da en este vídeo de Robin Food. Le he añadido algo más de azúcar, aún así no es una masa demasiado dulce y la próxima vez que haga roscón le pondré por lo menos 120 g en lugar de los 90 que he utilizado. Pero eso ya depende del gusto de cada uno.

Me ha salido un roscón grandote, creo que hubiera sido mejor hacer dos para que fuera más estrecho. 


Ingredientes
Masa previa:

  • 90 g de harina.
  • 50 g de leche entera.
  • 2 g de levadura.
Masa definitiva
  • La masa previa.
  • 90 g de leche en la que infusionaremos canela en rama, piel de naranja y piel de limón,
  • 3 cucharaditas de ron.
  • 3 cucharaditas de agua de azahar,
  • 340 g de harina de fuerza.
  • 90 g de azúcar.
  • 20 g de levadura fresca de panadería.
  • 2 huevos.
  • 60 g de mantequilla. 
  • Ralladura de limón.
  • Un pellizco de sal.

Adorno
  • Azúcar avainillado.
  • Fruta confitada.
  • Almendra.
  • Huevo batido.
Relleno
  • Nata.

Elaboración
Masa previa
Disolvemos la levadura en la leche y le añadimos la harina. Amasamos un poco y guardamos la masa en un cuenco tapado con papel film. Yo lo hice el día anterior. La dejáis un par de horas a temperatura ambiente y luego la guardáis en la nevera. 

Masa

  1. Precalentamos el horno a 50º y lo apagaremos para que baje la temperatura mientras hacemos la preparación. Utilizaremos el horno para levar la masa.
  2. Ponemos un cazo al fuego con la leche, la canela y las pieles de los cítricos. Cuando rompa a hervir la retiraremos y dejaremos que se temple. Añadiremos después el ron y el agua de azahar y disolveremos la levadura.
  3. A la harina le añadiremos la sal y, a trocitos, la masa previa. Le incorporaremos los huevos y la leche. Le ponemos la ralladura de un limón y amasaremos. Yo he usado una batidora manual con los ganchos  de amasar porque la masa es muy pegajosa y no puedo dominarla con las manos, Tenemos que trabajar la masa durante por lo menos 5 minutos para que tome cuerpo.
  4. Incorporaremos la mantequilla fría a taquitos y amasamos durante unos 10 minutos hasta que se absorba toda la mantequilla.
  5. Recogemos bien la masa que queda en las paredes del cuenco con una paleta para agruparla toda y la dejaremos en el fondo. Tapamos la masa con papel film y la introduciremos en el horno (apagado tibio) hasta que duplique el tamaño. Unas dos horas más o menos. Si en vuestra casa hace mucho calor, podéis dejar la masa fuera del horno.
  6. Pasado el tiempo del primer levado volcaremos la masa sobre la mesa ligeramente enharinada y la amasaremos un poco para quitar el aire. Formamos una bola y la dejaremos reposar sobre la misma mesa unos 15 minutos tapada con un trapo. Transcurrido este tiempo, con las manos un poco empolvadas con harina, formaremos un rosco abriendo la masa desde el centro, Estiraremos el rosco dándole la forma que queramos (circular y ovalada) sobre una bandeja con papel de hornear. Pincelamos con huevo batido toda la superficie y volvemos a dejar levar durante una o dos horas. Yo lo he vuelto a meter en el horno (apagado tibio).
  7. Sacamos el roscón cuando haya crecido y calentaremos el horno a 190º con la resistencia arriba y abajo.
  8. Pintaremos de nuevo el roscón y le colocaremos encima lo que más nos guste. Azúcar, almendra y fruta confitada.
  9. Hornearemos unos 30 minutos vigilando el color que va tomando. Como unos 10 minutos antes de retirarlo le pondremos papel de aluminio en la superficie para que no se queme,
  10. Sacamos el roscón y lo dejamos enfriar durante varias horas antes de rellenarlo. Yo, como ya he comentado, hice la masa previa el día anterior y luego he empezado el proceso a las 8 de la mañana para que estuviera listo a la hora de merendar,

Un libro
Y hablando de viento..."El nombre del viento" de Patrick Rothfuss, 

"La posada de Roca de Guía era suya, y también era suyo el tercer silencio. Así debía ser, pues ese era el mayor de los tres silencios, y envolvía a los otros dos. Era profundo y ancho como el final del otoño. Era grande y pesado como una gran roca alisada por la erosión de las aguas de un río. Era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hobre que espera la muerte"

Una canción:
Una que habla de las personas de Zaragoza. "Hijos del Cierzo" de Ángel Petisme.

jueves, 22 de enero de 2015

Cake de plátano y chocolate

El nombre científico del plátano es Musa paradisíaca y los otros nombres son banano, banana, cambur, topocho y guineo.

Se cultiva en más de 130 países, desde el sudeste asiático de donde son nativos, hasta Oceanía y Sudamérica ; el principal productor mundial es la India.

 A Canarias llegó procedente de Guinea Ecuatorial introducido por expedicionarios portugueses. La Historia considera que, una vez el cultivo se asentó con éxito en las islas, los españoles lo introdujeron en tierras americanas en los viajes de colonización al Nuevo Mundo.

En este cake he combinado chocolate con plátano, pero podéis hacer otras variaciones. No ha quedado un efecto marmolado muy vistoso porque la masa de plátano se oscurece un poco al hornearlo.

He utilizado un molde de plumcake de 1 k de capacidad.



Ingredientes:
Masa de partida
  • 200 g de azúcar glas.
  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 200 g de harina normal.
  • 15 g de levadura en polvo.
  • 4 huevos

Para la de chocolate:
  • 60 g de chocolate negro. 
  • 8 g de cacao en polvo.
Para la de pátano:
  • 100 g de plátano
  • 1 cucharadita de vainilla.
Elaboración:

Precalentaremos el horno a 180º C.


  1. Fundiremos el chocolate negro y dejaremos que se temple un poco antes de utilizarlo.
  2. Tamizaremos la harina junto a la levadura.
  3. Batimos con unas varillas eléctricas la mantequilla con el azúcar glas hasta que quede cremosa y esponjada. Agregamos los huevos uno a uno. Por último añadiremos la mezcla de la harina.
  4. Separaremos la preparación en dos partes más o menos iguales, a una parte le añadiremos el chocolate fundido y templado y el cacao en polvo. A la otra mitad de la masa le pondremos el plátano que habremos aplastado con un tenedor o un pisapatatas (lo haremos en ese mismo momento para que no se oscurezca) y la esencia de vainilla.
  5. Untaremos con mantequilla el molde y lo espolvorearemos con harina o cubriremos el molde con papel de hornear(lo arrugo con las manos y luego lo pongo en el molde porque así se adapta mejor).
  6. Colocamos la preparación de chocolate abajo y la de plátano encima para que el cake nos quede de dos colores. Para el efecto marmolado tenéis que deslizar una paleta dentro del molde para que se mezclen un poco las dos masas. 
  7. Hornearemos a 180º hasta que al pincharlo con un palillo salga limpio. En mi caso, con horno arriba y abajo y colocado el molde en el centro, ha costado 70 minutos.
  8. Dejaremos que el cake se enfríe totalmente antes de desmoldarlo. Lo guardaremos en la nevera y lo consumiremos dejándolo reposar al menos un día.




Un libro
El libro de hoy tiene relación con el nombre científico del plátano pues paradisíaca es la isla en la que se desarrolla la historia de "Nación". La novela está escrita por Terry Pratchett y ambientado en una isla de un mundo imaginario que se asemeja al Océano Pacífico.
Crítica a la religión y al imperialismo. Muy recomendable para todo tipo de lectores.
"¡Pues claro! ¡Los dioses! Aquello procedía de la isla de los Dioses. Se encontraba sobre el horizonte y ni siquiera desde ahí podía verla, pero el anciano contó en una ocasión que en tiempos remotos rugió con fuerza, que el mar se erizó y hubo mucho humo y truenos porque el dios del fuego se había enojado. Quizá había vuelto a suceder.
 La nube se alzaba hacia la parte superior del firmamento, pero había algo nuevo a nivel del mar. Era una línea gris oscuro que cada vez se hacía más y más grande. ¿Una ola? Bueno, al menos de olas sí sabía alguna que otra cosa. Mejor atacarlas antes de que ellas te ataquen a ti. Había aprendido a jugar con ellas. A no permitir que le hicieran volcar. A utilizarlas. Las olas se dejan.
 Aunque ésa en concreto no actuaba como las olas normales que había en la embocadura del arrecife. Era como si se hubiera alzado para después quedarse quieta.
 La observó con atención, hasta que finalmente comprendió lo que veía. Daba la impresión de haberse alzado porque era una ola enorme que se encontraba a mucha distancia y se desplazaba a gran velocidad, arrastrando la negra noche tras de sí.
 Muy de prisa, y cada vez más cerca. Claro que no era una ola. Era demasiado grande. Más bien una montaña de agua con un sinfín de relámpagos que jugueteaban en la cima. Se cernió, rugió y levantó la canoa como si fuera una simple mosca."
 Una canción:
Una versión preciosa de "Somewhere over the rainbow" interpretada por Israel Kamakawiwo´Ole fusionando música de Hawai, otro lugar paradisíaco.