domingo, 16 de abril de 2017

Torta de Pascua

Ya lo sé, ya lo sé, llego tarde. La receta de hoy tendría que haber estado colgada por lo menos ayer para poder hacerla en Pascua, pero más vale tarde que nunca. Si no le ponéis huevo, tenéis una rica torta que viene bien para cualquier día.

De nuevo traigo al blog una torta, nona o toña de Pascua, Hace unos años hice una torta que decoré con  huevos de chocolate, pero la de hoy es más ortodoxa. El chocolate, que por cierto le va de perlas, habrá que ponerlo aparte. También está muy rica remojada en leche. Y, como hice dos torta, una de ellas la he utilizado para las preceptivas torrijas de Semana Santa.

¿Sabéis qué tiene que ver la Pascua con los huevos y con los conejos? En la actual festividad de Pascua confluyen ritos y leyendas de muy diversos orígenes: egipcios, hebreos, paganos y cristianos. En los últimos tiempos también el interés comercial ha contribuido a que se celebre esta festividad con huevos de chocolate.

La palabra que se emplea en inglés para denominar la Pascua es Easter que tiene su origen en la diosa germánica Eostre, divinidad de la fertilidad. Los huevos  y los conejos son símbolos de la fertilidad y la renovación, del renacer de la naturaleza tras el invierno. Luego se le atribuirán leyendas relacionadas con el cristianismo ya que la Pascua cristiana celebra la esperanza de vida después de la muerte.

Esta receta es típica de Murcia y Alicante, la he sacado de un vídeo de youtube de Cocina en familia



Ingredientes:

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 125 g de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 75 ml de leche entera.
  • 75 ml de aceite de oliva suave.
  • 25 g de levadura fresca de panadero.
  • Ralladura de limón y una cáscara entera.
  • Una cucharada de agua de azahar.
Para decorar:
  • Huevos duros.
  • Azúcar.
  • Huevo batido.
Elaboración:

  1. La cáscara de limón la pondremos en el aceite y lo calentaremos sin dejar que hierba para que tome el sabor cítrico.
  2. Templaremos un poco la leche en el microondas y disolveremos la levadura en ella.
  3. En un cuenco batiremos los huevos con el azúcar, le añadiremos la ralladura de limón y el agua de azahar.
  4. Agregaremos como un tercio de la harina, luego la leche con la levadura, siempre removiendo e incorporando bien los ingredientes. Pondremos otra parte de la harina, el aceite y terminaremos añadiendo toda la harina que nos queda.
  5. Removeremos bien todos los ingredientes hasta que todo se integre. La masa será pegajosa.
  6. Taparemos el cuenco con papel film y dejaremos que fermente en un lugar cálido durante tres horas o hasta que dupliquen su tamaño (el tiempo dependerá del calor que haga en vuestra casa).
  7. Pasado el tiempo amasaremos un poco la masa para desgasificarla. 
  8. Dividiremos en dos la masa y le daremos una forma redonda, la aplastaremos un poco, colocaremos el huevo duro en el centro y lo fijaremos con unas tiras de masa. 
  9. Dejaremos fermentar sin tapar pero en un lugar cálido y sin corriente durante otra hora. (Yo lo hago en el horno que he calentado a 50ºC y he dejado enfriar durante un rato).
  10. Pintaremos la superficie con huevo batido, le pondremos azúcar por encima y lo introduciremos en el horno que habremos precalentado a 200ºC.
  11. Colocaremos la bandeja a media altura con el horno solo encendido por abajo. Coceremos durante 10 minutos.
  12. Encenderemos el horno arriba y abajo y dejaremos que cuezan otros 10 minutos. 
  13. Sacaremos las tortas y las dejaremos enfriar sobre una rejilla.

Si no os coméis las dos tortas podéis utilizar una de ellas para hacer torrijas.


Un libro:
Ya que los conejos están relacionados con la Pascua os propongo un libro que estuvo descatalogado en nuestro país durante bastantes años y que volvió a editarse porque lo leyó en la serie Lost el guapísimo Sawyer. Unos cuantos años antes de que se reeditara yo intenté leerlo porque me había hablado de él un amigo, pero en la única biblioteca de Zaragoza en donde lo tenían no me dejaron que lo sacara porque solo tenían un ejemplar y era un clásico así que me fui a buscarlo a una tienda de libro viejo y tuve la suerte de dar con él. También encontré un ejemplar de la misma edición del Círculo de lectores en el rastro, así que mis hijos heredarán uno cada uno. Como digo, gracias a la serie Lost este libro se reeditó. Y a estas alturas los seguidores de Lost que sean lectores ya sabrán que estoy hablando de "La colina de Whatership" que el escritor inglés Richard Adams publicó en 1972. Aunque podéis encontrarlo como un libro para niños, nada más lejos de la realidad pues se trata de una historia sobre las relaciones de poder y es un alegato en defensa de la naturaleza. Es una lectura adulta más que interesante.

Esta historia sobre conejos tan humana empieza así:
Ya no quedaban primaveras. En la linde del bosque, donde el terreno se abría y descendía hasta una vieja valla y una zanja llena de zarzas, sólo unos pocos pálidos reta­zos amarillentos asomaban aquí y allá entre el mercurial perenne y las raíces de los robles. Al otro lado de la valla, la parte alta del campo estaba plagada de madrigueras de conejo. En algunos lugares el suelo aparecía desnudo y por todas partes se veían montoncitos de excrementos secos a través de los cuales sólo crecería la hierba de Santiago. A unos cien metros de distancia, al fondo de la cuesta, fluía el arroyo, de apenas un metro de anchura, medio ahogado por ranúnculos, berros y vincas azuladas. El camino de ca­rros pasaba junto a una alcantarilla de ladrillos y subía la cuesta de enfrente hasta un portón de cinco barrotes en el seto de espinos. La puerta conducía al sendero. 
Las nubes enrojecían el atardecer de mayo y aún falta­ba media hora para el crepúsculo. La pendiente seca esta­ba salpicada de conejos. Algunos mordisqueaban la hierba menuda que crecía junto a sus madrigueras, otros se aven­turaban a ir más lejos en busca de dientes de león o tal vez una prímula que los demás no hubieran visto. Aquí y allá podía verse a alguno erguido sobre los cuartos traseros so­bre un hormiguero, mirando alrededor con las orejas tiesas y el hocico al viento. Pero la presencia de un mirlo que cantaba tranquilo en la linde del bosque demostraba que no había nada que temer allí, y en la otra dirección se extendían las riberas del arroyo, vacías y silenciosas. La madriguera estaba segura.
Una canción:
Es muy tarde y si me retraso más no voy a colgar esta entrada ni hoy ni en varios días así que ahí va la única canción que se me ocurre...y la asociación de ideas es mala, malísima, pero oye, la canción es chula. 

A ver, sobre huevos no se me ocurre nada, sobre conejos... conejo...Busgs Bunny... Bunny... Bunny, me suena más o menos a boni o Bonnie, qué más da. Y la única cantante Bonnie que yo conozco es la Tyler, que no es que yo haya sido fan, lo que se dice fan de ella, pero sí que me gusta mucho Mike Oldfield, así que voy a poner la de Islands, una canción que aparece en el décimo primer álbum de estudio de Oldfield que lleva el mismo nombre y se editó en 1987. La canción la cantaba la famosa galesa de la voz "desgarrada" Bonnie Tyler. 

Y ahí tenéis una muestra de cómo me funciona a veces la cabeza y el nivelico de inglés que tengo. ¡Hala, que ustedes la disfruten!:




miércoles, 5 de abril de 2017

Coca de manzana

Hoy vengo con una coca de manzana. La receta me la ha dado Sofía, una compañera muy mañosa que igual te hace un pastel que un cuadro, se le dan de miedo los disfraces y maquillajes de Hallowen, hace muñecos y muchas otras cosas de crochet, se le dan muy bien las plantas y es una "horticultora de maceta" aficionada. Vamos, lo que en mi pueblo llamamos "una astralica mano", que traducido significa que es una persona que vale para todo. Tiene una página en Facebook que se llama Artejitos,

Viendo las fotografías os preguntaréis si esta coca es como una tarta de manzana, pues más o menos. Es más húmeda que un bizcocho pero menos que una tarta-tarta. Lo que pasa con el nombre de "coca" es que se les da ese nombre a bizcochos como la "Coca de llanda" valenciana pero también a preparaciones saladas que se parecen a la pizza.

Aunque es un dulce con un aspecto bastante rústico y tal vez sea más adecuado para merendar o para desayunar, yo lo usé de postre en una comida. Lo acompañé de helado de vainilla y con una salsa de frambuesas. Intenté que la presentación fuera "de diseño" pero quedó tirando a regular. He puesto una foto de mi "obra de arte" al final. Está muy rico.


Fuente de la receta: Revista "Con mucho gusto" nº 11. Tartas y pasteles.





Ingredientes: Para un molde de 20cm x 28cm x 5cm. Para unas 6/8 raciones.
  • 3 huevos (Yo puse XL).
  • 250 g de harina de todo uso.
  • 250 g de azúcar blanquilla.
  • 4 manzanas medianas.
  • 1 sobre de levadura en polvo Royal.
  • 250 ml de aceite de oliva suave.
Para adornar:
Una manzana en láminas, un puñado de piñones y azúcar moreno.

Elaboración:
  1. Precalentaremos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
  2. Forraremos un molde para horno con papel de hornear.
  3. Batiremos los huevos con el azúcar hasta que blanquéen. 
  4. Incorporaremos el aceite.
  5. Tamizaremos la harina junto con la levadura y la mezclaremos hasta que quede todo integrado.
  6. Añadiremos las manzanas cortadas a láminas finas y las incorporaremos con una lengua de cocina.
  7. Colocaremos la preparación en el molde y la coceremos durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo sacaremos la fuente y adornaremos la superficie de la tarta con las láminas de la manzana que hemos reservado. Pondremos un puñado de piñones y espolvorearemos azúcar moreno.
  8. Seguir horneando unos 25 o 30 minutos más. Pincharemos la coca con un palillo y tiene que salir limpio.
  9. Dejaremos que la coca se enfríe antes de desmoldarla.


Un libro:
A propósito de manzanas...Tenía pendiente un libro de relatos de Ray Bradbury que se titula "Las doradas manzanas del sol". Los cuentos que componen esta obra tienen el maravilloso estilo poético que el escritor usaba en Crónicas marcianas y en Fahrenheit 451 y también el aire triste y fatalista. Hay cuentos que podrían encuadrarse en la literatura fantástica otros son ciencia ficción, algunos más costumbristas, pero todos interesantes. Me llamó mucho la atención uno que se titula "El asesino", que es sorprendentemente actual. Bradbury podría estar hablando sobre nuestros teléfonos móviles y las redes sociales. Pero voy a poner un párrafo del primer relato de la colección. Animo a quien me lea a acercarse a Bradbury, es uno de mis escritores preferidos.
El primer relato de "Las doradas manzanas del sol" (1953) se titula "La sirena".

Allá afuera en el agua helada, lejos de la costa, esperábamos todas las moches a llegada de la  niebla, y la niebla llegaba, y aceitábamos la máquina de bronce, y encendíamos los faros de niebla en lo alto de la torre. Como dos pájaros en el cielo gris, McDunn y yo lanzábamos el rayo de luz, rojo, luego blanco, luego rojo otra vez, que miraba los barcos solitarios. Y si ellos no veían nuestra luz, oían siempre nuestra voz, el grito alto y profundo de la sirena, que temblaba entre jirones de neblina y sobresaltaba y alejaba a las gaviotas como mazos de naipes arrojados al aire, y había crecer las olas y las cubría de espuma.
- Es una vida solitaria, pero uno se acostumbra, ¿no es cierto? -preguntó McDunn.
- Sí -dije-. Afortunadamente es usted un buen conversador.
- Bueno, mañana irás a tierra -agregó McDunn sonriendo- a bailar con las muchachas y a tomar gin.
- ¿En qué piensa usted, McDunn, cuando lo dejo solo?
- En los misterios del mar.
Una canción:
La elección de la canción me ha resultado más difícil y, de hecho, está un poco traída por los pelos. Como no se me ocurrían nada relacionado con "manzanas" empecé a pensar en relacionarla con el faro protagonista del relato de Bradbury, lo comenté con mi marido y me dijo que por qué no ponía "Mull of Kintyre", es un a canción muy chula y fijo que en ese lugar hay un faro. 

"Mull of Kintyre" publicada en 1977 por Paul McCartnet hace referencia a Kintyre, una península escocesa en la que Paul compró una granja, y sí, efectivamente allí hay un faro. La canción, interpretada  por Wings, fue un gran éxito en el Reino Unido.


miércoles, 8 de marzo de 2017

Magdalenas de limón

Tal vez os haya pasado alguna vez que alguien os da a probar un dulce casero muy rico y que, cuando se os ocurre pedir la receta, a esa persona se le muda el gesto y se resiste o se niega a compartirla. Recuerdo por ejemplo a la esposa de un paciente  que trajo a la planta en la que yo trabajaba unos sobaos pasiegos estupendos pero no quiso contarnos cómo los había hecho, o a una compañera que me habló de las tortas que hacían sus abuelos cuando trabajaban en una panadería y me dijo que la receta se quedaría en la familia, a pesar de que nadie había seguido con el negocio familiar. Es algo que respeto, por supuesto, pero me parece un error porque lo que no se comparte, tarde o temprano, se pierde. 

Esta explicación previa se debe a que hace unos día encontré el blog "Secretos de pastelero" cuyos autores, un padre y una hija, comparten los conocimientos adquiridos tras varias generaciones de pasteleros. En el "paseo" que me di por el blog encontré, entre otras cosas apetitosas, estas supermagdalenas que traigo hoy. Agradezco que algunas personas decidan compartir sus conocimientos para que otros aprendamos y disfrutemos.

Estas magdalenas son de limón y tienen una miga ideal para comerlas remojadas en leche. Tienen una miga con la que te llevas medio vaso de leche por delante al mojarlas. Un gustazo, sí señor. 

Además de estas magdalenas de limón, hice otras de chocolate, que aparecían en la misma página del blog, y me quedaron muy buenas también. Ya las compartiré otro día.

Para hacer las magdalenas usé una bandeja de esas de pocillos que compré hace poco, tengo que probarla más, pero creo que ayuda a que salgan mejor. 

Fuente de la receta: Magdalenas clásicas y de chocolate (Secretos de pastelero).



Ingredientes: Para 12 magdalenas.
  • 300 g de harina normal.
  • 3 huevos XL.
  • 125 g de azúcar blanquilla.
  • 75 ml de leche (yo usé semidesnatada que es la que tenía).
  • 200 ml de aceite de girasol.
  • 10 g de levadura química (Royal ®) 
  • La ralladura de dos limones. 
Elaboración: 
  1. Precalentaremos el horno a 200ºC y dejaremos que se estabilice el calor por lo menos cinco minutos antes de meter la bandeja. 
  2. Con unas varillas, en mi caso de batidora manual, batiremos los huevos con el azúcar y la ralladura de limón hasta que quede una mezcla bien esponjosa.
  3. Agregaremos la leche y seguiremos batiendo.
  4. A continuación añadiremos el aceite y lo integraremos.
  5. Tamizaremos la harina con la levadura y la añadiremos poco a poco a la preparación anterior hasta que quede una mezcla homogénea. 
  6. Para llenar las cápsulas yo uso un dispensador de helados, de esta forma controlo con facilidad que todas lleven la misma cantidad de masa. Las rellenaremos más o menos hasta 2/3 de su capacidad. Pondremos un puñadito de azúcar en la superficie. 
  7. Colocaremos la bandeja en el horno a media altura durante unos 18 minutos. 
Una canción: 
A propósito de compartir y preservar conocimientos, me ha venido a la cabeza un disco que me gusta mucho y hace tiempo que no escuchaba. Se trata del primer álbum de Sacred Spirit. Este disco es de 1994 y trasmite las historias, leyendas y la situación de los nativos americanos mediante la combinación de cantos del pueblo Navajo, Sioux y Sami yoik, para los que algunos jefes y chamanes de distintas tribus prestaron su voz, con música electrónica y new age.

Es un proyecto de Claus Zundel. 

Parte de los beneficios obtenidos se destinaron al Fondo por los Derechos de los nativos americanos, una organización sin ánimo de lucro destinada a restaurar los derechos legales de estos pueblos.


Un libro:
He estado pensando en un libro que tuviera relación con el tema de compartir conocimientos y al final he creído que también el hecho de preservar la historia tal y como es para que ciertas cosas no caigan en el olvido podría servir. Además, siendo hoy el Día Internacional de la mujer, me viene de perlas. 

En el libro " La guerra no tiene rostro de mujer" Svetlana Alexiévich habla sobre una perspectiva de la guerra desde el punto de vista de las mujeres que participaron en ella. Estamos acostumbrados a que nos enseñen cómo lucharon los hombres en la Segunda guerra mundial, pero también combatieron mujeres, muchas mujeres. 

Nos dice la autora en esta obra:
"Para para descifrar el misterio intentó reducir la Gran Historia hasta darle una dimensión de persona. Espero hallar las palabras. Porque en este terreno supuestamente reducido y cómodo para la observación, en el espacio de una sola alma humana, todo es aún menos concebible, menos predecible que en la historia. Me encuentro ante las lágrimas vivas, ante los sentimientos vivos. Ante un rostro humano real, al que durante la conversación recorren sombras de miedo y de dolor. A veces incluso surge ese subversivo pensamiento sobre la escurridiza belleza de sufrimiento. Entonces me asusto a mí misma..."

lunes, 20 de febrero de 2017

Tarta de queso y limón

Otra tarta de queso para la colección. Esta vez es de limón y resulta muy refrescante y ligera, a pesar de que lleva queso y nata entre sus ingredientes el limón la hace ideal para terminar cualquier comida pesada. Hicimos esta tarta, aunque con otra base, en Nochebuena porque buscábamos un postre que aligerara la cena.

Esta vez la he hecho sobre una base de masa sablé bretón de almendra. Es una masa muy fácil de trabajar que podéis usar como soporte de tartas o en forma de galletas como las que aparecen en las fotografías. No es adecuada para tartaletas porque, al llevar levadura, sube al hornearla. Si preferís podéis usar una base de galletas como la que os proponía en la Tarta de queso fría. También queda muy chula sobre una base de bizcocho de chocolate. 

A mí me gusta mucho comer esta tarta de limón con mermelada de frambuesa porque, además de quedar bonito en el plato el contraste de colores, son sabores que van muy bien juntos. 

Adorné la tarta con gominolas, (podéis encontrar la receta aquí), tiras de piel de limón en almíbar y crema de limón (lemon curd).

Fuentes: 
La masa sablé es de Bavette,
La crema de queso y limón es de Las recetas de MJ 



Ingredientes: Para un aro de 16 cm de diámetro (os sobrará algo de masa para hacer unas pocas galletas si queréis).
Masa:
  • 120 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 80 g de azúcar glas.
  • 30 g de almendra molida (se puede tostar un poco antes de usarla).
  • 2 g de levadura química.
  • una pizca de sal.
  • 50 g de huevo batido.
  • 210 g de harina de trigo.
Crema de queso y limón:

  • 300 g de queso crema.
  • 200 ml de nata para montar.
  • 3 hojas de gelatina.
  • 100 ml de limón.
  • 100 g de azúcar.

Elaboración:
Masa:

  1. Precalentaremos el horno a 180ºC.
  2. Colocamos en un bol la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glas, la sal y la almendra molida. Mezclaremos los ingredientes hasta que se forme un arenado. Y los mezclo con una amasadora manual con los ganchos. 
  3. Incorporaremos los huevos batidos y lo mezclaremos todo bien.
  4. Agregaremos la harina tamizada junto con la levadura y la uniremos a la preparación pero sin amasarla mucho, solo para que se integre bien. 
  5. Formaremos una bola, la envolveremos en papel film y la llevaremos a la nevera hasta que se se enfríe bien, por lo menos dos horas. 
  6. Una vez fría la masa la colocaremos entre dos papeles para horno y la estiraremos hasta que tenga mñas o menos 1 cm de grosor. 
  7. Corteremos un círculo con un aro de 16 cm. La colocaremos en una bandeja y le pondremos en aro alrededor antes de hornearla. 
  8. Se hornea a 180ªC colocada a media altura y con calor arriba y abajo, unos 15 minutos hasta que empiezce a dorarse.
  9. Dejaremos que se enfríe y cuando se pueda manipular sin que se rompa, dejaremos que se enfríe por completo sobre una rejilla.

Crema de queso:

  1. Pondremos las dos hojas de gelatina a remojo en agua fría durante unos 3 minutos.
  2. Calentamos el zumo de limón en un cazo, le agregamos la mitad del azúcar y removemos todo hasta que empiece a hervir, en ese momento añadiremos la gelatina y dejaremos que siga hirviendo un minuto más.
  3. Dejaremos que se entibie la preparación.
  4. Añadiremos el queso fresco y lo mezclaremos bien. 
  5. Semimontaremos la nata con la otra mitad del azúcar,
  6. Añadiremos la nata a la preparación anterior con una espátula y movimientos envolventes hasta que se integre todo bien.
Montaje:
  1. En el aro en el que hemos horneado la base colocaremos un trozo de acetato (lo venden en papelerías) forrando el interior y, con la base de pasta sablè puesta en el fondo, verteremos la crema y alisaremos la superficie.
  2. Dejaremos que se enfríe en la nevera por lo menos 6 horas. 
Una vez fría la crema la podemos adornar como queramos.


Un libro:
Como la tarta me ha quedado tan amarilla voy a proponer una novela de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie que se titula "Medio sol amarillo". Este título hace referencia a la bandera que adoptó Biafra cuando se independizó de Nigeria. La novela habla de las consecuencias de la guerra en la población,

Lo único que yo había oído sobre Biafra en mi vida era de la hambruna  que padecieron, de aquellos niños con el abdomen hinchado que veíamos en la televisión. Esta novela sirve para conocer lo que ocurrió. Si esto no fuera suficientemente interesante para acercarse al libro, hay que señalar lo bien narrado que está.

He leído dos libros de esta escritora y no serán los últimos. "Medio Sol amarillo" empieza así:

"   El señor estaba un poco loco; se había pasado un montón de años leyendo libros en el extranjero, hablaba solo en su despacho, no siempre devolvía el salido y llevaba el pelo demasiado largo. La tía de Ugwu se lo confesó en voz baja mientras avanzaban por el camino.
   -Pero es buena persona -añadió-. Si trabajas bien, comerás bien; incluso comerás carne a diario.
   Se detuvo para escupir. Arrojó el salivazo haciendo ruido y este fue a parar sobre la hierba.
   Ugwu no podía creer que alguien, ni tan siquiera aquel señor con quien iba a vivir, comiera carne a diario. No obstante, no le llevó la contraria a su tía porque se encontraba demasiado concentrado en su expectación, demasiado ocupado imaginando su nueva vida lejos de la ciudad. Llevaban un rato caminando después de haberse bajado del camión en el parque móvil y el sol de la tarde le quemaba la nuca; pero no le importaba, Estaba dispuesto a caminar durante horas bajo un sol aún más abrasador, Nunca hasta entonces había visto algo parecido a las calles que se abrieron ante ellos una vez que hubieron cruzado la puerta del recinto de la universidad, unas calles cuyo pavimento liso y alquitranado lo incitaba a posar sobre él la mejilla. No sería capaz de describirle a su hermana Anulika las casas de una planta de allí estaban pintadas de color del cielo y se alimentaban una junto a otra como hombres educados y bien vestidos, ni los setos que las delimitaban, podados tan rectos que parecían mesas tapizadas de hojas."


Una canción:
Y siguiendo con el color amarillo...Una canción de David Gilmour que pertenece al disco de 2015 Rattle That lock. La canción se titula "The girl in the yellow dress" y la compuso con su mujer. David Gilmour canta acompañado de un grupo de jazz. La canción tiene un buen videoclip animado.

Esta canción que propongo es una balada con estilo de jazz, pero no todo el disco es así, hay algunas que suenan mucho a Pink Floyd, por ejemplo. En fin, a mí me parece que todo el disco es muy recomendable.





martes, 14 de febrero de 2017

Caramelos de goma caseros

Esta receta pensaba haberla publicado un poco más adelante. Tengo preparada la de una tarta de queso y limón y estas gominolas sirvieron como adornarla. He decidido ponerla hoy porque es San Valentín, un día muy, pero muy, azucarado. Además, algunas las hice con forma de corazón y las usé en las en fotografías.

La receta está en muchos blogs de internet y no ponen la autoría. Digamos que parece ser vox populi. 

Yo las he hecho de limón y, para que no fueran excesivamente ácidas, parte del líquido es agua, si hubieran sido de naranja o mandarina, hubiera usado solo zumo. He utilizado azúcar blanquilla y azúcar en polvo para rebozarlas y la verdad es que no se luce mucho en azúcar en polvo, pero si los caramelos hubieran sido de fresa, por ejemplo, hubiera quedado más chulo.

He usado moldes de silicona para las figuras y un molde de plástico rectangular para hacer las formas cúbicas que he cortado con un cuchillo.


Ingredientes: 
  • 1 sobre de gelatina Royal® de limón o del sabor que más os guste.
  • 2 sobres de gelatina neutra de Royal® 
  • 50 ml de zumo de limón.
  • 150 ml de agua.
  • 300 g de azúcar blanquilla.
  • Más azúcar para rebozar (blanquilla o en polvo).
  • Aceite de girasol para engrasar los moldes.
Elaboración:
  1. Colocaremos en una cacerola el agua y el zumo y disolveremos la gelatina y el azúcar.
  2. Pondremos el recipiente al fuego y lo coceremos unos minutos sin dejar que hierva hasta que el azúcar se haya disuelto por completo.
  3. Engrasaremos la superficie de los moldes con aceite y verteremos la mezcla.
  4. Dejaremos que se endurezca en la nevera unas seis horas.
  5. Desmoldaremos los dulces y los pasaremos por el azúcar.


Una novela:
Y hablando de amor, el mejor libro que leí el año pasado se titula "El lado oscuro del amor" de Rafik Schami. Partiendo de una historia tipo Romeo y Julieta, el autor nos hablará de Oriente Próximo desde el final del Imperio Otomano hasta nuestros días. La novela está plagada de personajes a cual más interesante. El escritor define su libro como un mosaico en el que las múltiples historias serían las teselas que lo forman. 

Los enamorados Farid Mushtak y Rana Shahin sufrirán debido a todos los prejuicios y condicionamientos de su familia. El honor, la sangre y la religión serán la causa de esos prejuicios.

Mucho más que recomendable.
"Curiosamente, al principio la tomó por una musulmana. También ella pensó que era musulmán. Al contrario que los nombres puramente musulmanes, como Mohamed, Alí, Aisha y Fátima, o los cristianos típicamente europeos como George, Michael y Therese, los nombres Farid y Rana no revelaban nada sobre la pertenencia a una confesión. Farid significa «único», «valioso», mientras que Rana alude a «la belleza que atrae largamente la mirada».
Ella supuso que era un pariente de la familia Sabuni. La fascinaron especialmente su voz y sus manos, pero de repente se contuvo sobresaltada, dolorosamente consciente de que estaba resbalando hacia algo por lo que su tía Yasmín había pagado con su vida. También ésta se había enamorado de la voz y las manos de su Jalal. 
Cuando su amado habló, le había contado a Rana poco antes de su asesinato, a ella le temblaron las piernas, y cuando la tocó con sus finos dedos, estuvo perdida. 
Rana trató de no fijarse en Farid. De todos modos, desde su llegada había estado ocupada en quitarse de encima a Kamal, que le lanzaba miraditas y se deshacía en alusiones. Decía con todo descaro que si una cristiana como ella lo amara, se convertiría al cristianismo y arrostraría por ella incluso la muerte. Y se reía con descaro, diciendo que al menos así sería un auténtico mártir del amor. A Rana no le gustaban esas bromas. No apreciaba a Kamal, pero no le dio ninguna respuesta cortante porque no quería poner en peligro la amistad con la hermana de éste. Porque, en secreto, Dunia estaba en contra de la occidentalización de su familia. Siguiendo rigurosamente la tradición islámica, quería casarse con un poderoso musulmán y mirarse en él. «Todo pasa, el amor, la virilidad y la belleza. Lo único que cuenta para mí es el profundo sentimiento de respeto hacia un gran hombre», le había dicho a Rana antes de cumplir catorce años. Era de esas personas que a los diez ya saben lo que quieren y en qué se van a convertir."
Una canción:
Y aquí va una de amor y azúcar..."Sugar, sugar" es una canción de 1969 que interpretaba un grupo musical ficticio de dibujos animados: The Archies. 



lunes, 30 de enero de 2017

Cookies de chocolate

La receta de hoy es muy fácil así que es muy buena para iniciarse en la cocina o para hacerla con los niños. Estas galletas, además de fáciles, están muy ricas.

En realidad, las clásicas y originales Chocolate chips cookies no llevan cacao en polvo en la mezcla. Son unas galletas de vainilla con trocitos de chocolate. Estas que he hecho hoy podría decirse que son "Doble chocolate chips cookies" o algo así. ¡Pecaminosas, oigan!

En la receta original ponen la mitad del chocolate en forma de chips y la otra mitad en trocitos de chocolate para fundir. He hecho dos veces las galletas, la primera vez puse los dos tipos de chocolate pero la segunda vez toda la cantidad fue de trocitos de chocolate para fundir, y yo no veo la diferencia, así que podéis simplificar las cosas poniendo solo un tipo de chocolate. A mí me gusta poner trozos un poco más grandes para encontrarlos bien al morder. 

La receta es una versión, un poco aligerada y simplificada, de Alma Obregón en Canal cocina.


Ingredientes: Para unas 18 galletas.
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 100 g de azúcar integral de caña.
  • 60 g de azúcar blanco,
  • 1 huevo.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal).
  • 120 g de harina normal.
  • 50 g de cacao en polvo puro 100%.
  • 160 g de chocolate para postres cortado en trozos pequeños (o bien 80 g de chips de chocolate y 80 g de chocolate para postres a trocitos).
  • Unas 18 avellanas (una por cada galleta).
Elaboración:
  1. Mezclaremos con una batidora de varillas la mantequilla con el azúcar hasta que quede integrado y cremoso.
  2. Añadiremos el huevo y la vainilla. Seguiremos batiendo.
  3. Tamizaremos el cacao con la levadura y la harina. Lo agregaremos a la preparación anterior hasta que quede homogéneo.
  4. Adjuntaremos a la mezcla el chocolate troceado y lo distribuiremos bien por todo.
  5. Meteremos la masa de las galletas en la nevera por lo menos media hora para que se endurezca un poco.
  6. Mientras tanto precalentaremos el horno a 180ºC.
  7. Haremos dos tandas de horneado. En una bandeja cubierta por papel de hornear pondremos 9 bolas de masa bastante separadas entre sí con ayuda de una cuchara. Trocearemos las avellanas y las clavaremos sobre la superficie de la masa.
  8. Pondremos la bandeja a media altura, con el horno arriba y abajo, a 180ºC. Cocinaremos las galletas unos 11 minutos. 
  9. Dejaremos que se enfríen antes de sacarlas sobre una rejilla. Si las sacamos demasiado pronto de la bandeja, se nos romperán.
Un libro:
Las cookies son muy americanas y mucho americanas, que diría el otro, así que voy a proponer el último libro que he leído porque está escrito por una autora estadounidense. Lucia Berlin, escrito así, sin acentos, nació en Alaska en 1936. Su vida fue muy complicada y llena de experiencias. Se divorció tres veces, tuvo cuatro hijos que crió prácticamente sola, fue alcohólica y trabajó en muchos y diferentes trabajos.  Uno de los trabajos que tuvo que hacer para sacar a sus hijos adelante fue limpiar en casas, esta experiencia la plasmaría en el cuento que da título al libro que traigo. 
"Manual para mujeres de la limpieza":
"La calle 29 también es mi parada, pero tengo que ir hasta el centro a cobrar el cheque de la señora Jessel. Si vuelve a pagarme con un cheque, lo dejo. Además, nunca tiene suelto para el desplazamiento. La semana pasada hice todo el trayecto hasta el banco pagándolo de mi bolsillo, y se había olvidado de firmar el cheque. 
Se olvida de todo, incluso de sus achaques. Mientras limpio el polvo los voy recogiendo y los dejo en el escritorio. 10 a. m. náuseas en un trozo de papel en la repisa de la chimenea. diarrea en el escurridero. lagunas de memoria y mareo encima de la cocina. Sobre todo se olvida de si tomó el fenobarbital, o de que ya me ha llamado dos veces a casa para preguntarme si lo ha hecho, dónde está su anillo de rubí, etcétera. Me sigue de habitación en habitación, repitiendo las mismas cosas una y otra vez. Voy a acabar tan chiflada como ella. Siempre digo que no voy a volver, pero me da lástima. Soy la única persona con quien puede hablar. Su marido es abogado, juega al golf y tiene una amante. No creo que la señora Jessel lo sepa, o que se acuerde. Las mujeres de la limpieza lo saben todo."
Una canción:
En el último relato del libro en el que imagina una vida que podía haber vivido, cuenta que ella hace los deberes con un amigo y que escuchan sin parar algunas canciones en una Rocola. Una de las canciones es "On a slow boat to china", esta canción de Frank Loesser se publicó en 1948 y se hizo tan popular que ha sido interpretada por muchos y conocidos artistas. He oído varias versiones y voy a poner una de la gran Ella Fitzgerald.


jueves, 5 de enero de 2017

Galette des Rois

¿Habéis sido buenos? Mira que el pajarito Pinzón les chiva todo a los Reyes y mañana se os puede llenar la casa de carbón. 

Hubo un año de mi infancia en que creí a pies juntillas que sus majestades de oriente venían por la noche a traer regalos. No recuerdo cuántos años tenía, cinco creo, pero fue el año en que me pusieron la bicicleta. Era una preciosa bicicleta verde con una especie de malla de colores en la rueda trasera. Aquel día fue realmente mágico porque yo ya había oído "rumores sobre los reyes" y había estado explorando por todos los rincones de casa, y aquella gran bici no se podía esconder en ningún sitio. Fue fantástico.

Bueno, a lo que voy, este año no he hecho roscón porque quería algo fácil y rápido. He buscado inspiración más allá de los Pirineos. La Galette des Rois es un dulce de hojaldre que se consume en Francia y Bélgica el día de Reyes. Como digo, es rápido y fácil, sobre todo si compráis hecha la masa de hojaldre. Como en nuestro roscón, la Galette lleva dentro una sorpresa.

He visto unas cuantas recetas y parece que lo más canónico, por decirlo de alguna forma, es rellenar el hojaldre con franchipán, una preparación que se hace con crema pastelera y crema de almendras. También he visto recetas más innovadoras en las que añaden a la mezcla chocolate, mandarina o castañas, por ejemplo. Otro año ya probaré esas recetas pero, por ser la primera vez, voy a ceñirme al método clásico.

No la he hecho grande porque ya llevamos buena dosis de dulces. Con una plancha de las cuadradas he hecho una Galette para cuatro o cinco personas y otra más pequeña individual o para dos personas.

La receta la he fusilado tal cual de un canal de youtube que se llama Sweety.

Las fotos no me gustan demasiado y el dibujo de las Galettes también son mejorables. Otro año intentaré cortar más la masa para que el adorno sea más nítido. El problema es que me ha dado miedo cortar demasiado la masa y atravesarla.



Ingredientes: 
  • Una plancha de hojaldre fresco. Si queréis hacer una Galette para 10 personas, utilizad dos planchas. Mantendremos el hojaldre en la nevera hasta que lo vayamos a usar.

Crema franchipán:
  • 45 g de mantequilla blanda a temperatura ambiente.
  • 50 g de azúcar.
  • 1 huevo pequeño de unos 40 g.
  • 60 g de almendra en polvo.
  • Crema pastelera:
    • 140 ml de leche.
    • 2 yemas de huevo.
    • 35 g de azúcar blanquilla.
    • 14 g de maizena.
    • 1/4 de vaina de vainilla (los granos del interior). O media cucharadita de vainilla líquida. 

Para pintar la Galette:
  • Huevo batido y leche, a partes iguales.

Sirope para darle brillo:
  • 35 g de azúcar.
  • 30 ml de agua.

Elaboración:
Crema pastelera: 
  1. Pondremos al fuego la leche con las semillas de vainilla y lo llevaremos a ebullición. La retiraremos del fuego y dejaremos que se temple un poco.
  2. Mezclaremos en un recipiente las yemas con el azúcar y la maizena.
  3. Agregaremos poco a poco la leche a la preparación de las yemas.
  4. Verteremos la mezcla anterior en una cacerola y la coceremos más o menos un minuto hasta que espese.
  5. Colocaremos film de cocina "a piel" (cubriendo y pegado por completo a la superficie de la crema).

Franchipán:
  1. Mezclaremos con una lengua de cocina la mantequilla blanda con el azúcar. 
  2. Añadiremos el huevo y seguiremos mezclando.
  3. Agregaremos la crema pastelera y lo integraremos con unas varillas manuales hasta que se quede una preparación suave y homogénea.
  4. Pondremos el franchipán en la nevera una media hora para que tome consistencia.
Sirope:
  1. Calentaremos hasta llevar a ebullición el agua con el azúcar y lo reservaremos.

Montaje:
  1. Precalentaremos el horno a 180ºC.
  2. Cortaremos la masa en el tamaño que nos interese.
  3. Pinteremos como dos centímetros del borde del círculo inferior.
  4. Colocaremos la crema en el centro del círculo. Tiene que quedar más o menos un grosor de unos 2 cm respetando los dos centímetros de borde.
  5. Colocaremos el otro círculo cubriendo la base con la crema.
  6. Presionaremos los bordes con los dedos para que se junten.
  7. Con el dorso de la hoja de un cuchillo, formaremos hondas de una anchura de un dedo. 
  8. Daremos la vuelta a los círculos.

  9. Pintaremos la superficie del dulce.
  10. Con un cuchillo afilado haremos cortes en la superficie haciendo el dibujo que más nos guste,
  11. Pincharemos varios puntos de la masa para que no se hinche al cocinarse. 
  12. Coceremos a 180ºC a media altura y sin aire durante 45 minutos.
  13. Cuando saquemos las Galettes del horno los pintaremos con el sirope.


Un poema:
Para maridar esta Galette des Rois traigo un poema de Edmond Rostand, famoso por su obra Cyrano de Bergerac, tiene un poema sobre los Reyes magos. 

Les Rois Mages
Ils perdirent lÉtoile, un soir. Pourquoi perd-on
l´Etoile?Pour l´avoir parfois trop regardée...
Les deux Rois Blancs, étant des savants des Chaldée,
TracÈrent sur le sol des cercles au bâton.
 
Ils firent des calculs, grattèrent leur menton...
Mais l´etoile avait fuit comme fuit une idée.
Et ces hommes, dont lâme eut soif d´être guidéem
Pleurèrent en dressant des tentes de coton.
 
Mais le pauvre Roi Noir, méprise des deux autres,
Se dit: "Pensons aux soifs qui ne sont pas les nôtres.
el faut donner quand même à boire aux animaux."
 
Et tandis quíl tenait son seau déau par son anse,
Dans l´humble rond de ciel oú buvaient les chameaux
Il vit lÉtoile dór, qui dansait en silence.  
 
                                                Edmond Rostand
Una canción:
Una canción para esta noche de Reyes. "We five Kings" pertenece al álbum The Jethro Tull Christmas del año 2004.